20 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La "pelota ardiendo" vuelve a Zarzuela y obliga a un Rey maniatado a mover ficha

La nefasta gestión de Sánchez mete en un lío al Rey.

La nefasta gestión de Sánchez mete en un lío al Rey.

La nefasta gestión que Sánchez ha hecho del encargo que recibió del Jefe del Estado mete ahora al Monarca en su serio galimatías. Y con dos opciones igual de delicadas a elegir.

El Rey, de nuevo, a escena. En el Palacio de la Zarzula, ya desde hace días, eran conscientes del embarracamiento de las negociaciones entre PSOE y Podemos y por eso el equipo de asesores de Felipe VI habían activado ya todas las ventanas.

Confirmado el fracaso de Pedro Sánchez y la buena salud de un bloqueo político que se cronifica en España, la pelota constitucional regresa a la Jefatura del Estado y activa el rejoj institucional con dos únicas salidas viables: otra intentona de la izquierda en septiembre, o elecciones repetidas el 10 de noviembre.

Este mismo viernes, tras la votación que ha tumbado la investidura del líder del PSOE, la presidenta del Congreso regresará a La Zarzuela para oficializar el resultado. Le obliga el artículo 99.4 de la Carta Magna. Y, en ese momento, se activará de nuevo la hora del Rey.

Tras el parón veraniego que se prevé, Felipe VI abrirá una nueva ronda con los líderes y representantes de los partidos con representación parlamentaria. Hay dos meses de plazo, hasta el 23 de septiembre.

El Rey deberá decidir si hay un aspirante con posibildades -las únicas viables siguen siendo las del líder socialista-, comunicárselo a la presidenta de las Cortes y que esta convoque un nuevo pleno de investidura. En caso contrario, el Monarca disolverá Congreso y Senado y los españoles deberán volver a votar. Por cuarta ocasión, en cinco años. El 20-D, el 26-J, el 28-A y, en el horizonte, un 10-N.

En este sentido, el PSOE ha recordado que Sánchez "ya no es candidato" y ha dejado en el aire si volverá a intentarlo. Así ha respondido el secretario general en el Congreso, Rafael Simancas, al ser preguntado en rueda de prensa sobre si será posible cerrar un acuerdo con Unidas Podemos en septiembre. Simancas ha recordado que Sánchez era aspirante a La Moncloa "hasta hace unos minutos" y que ahora ya "no lo es".

Sánchez, el "político récord"

De esta forma y tras el hundimiento de este jueves,  Sánchez sigue sumando títulos en su palmarés político particular, al que acaba de añadir el de ser el primer candidato a la investidura a la Presidencia del Gobierno que fracasa por partida doble.

En junio de 2018 el líder del PSOE se convirtió en el primer presidente que llegaba al Gobierno por una moción de censura, un premio que logró siendo, además, la primera persona que conseguía instalarse en La Moncloa sin ser diputado.

Pero las investiduras se le resisten desde 2016. En marzo de aquel año, Sánchez se estrenó en un debate de investidura tras haber llegado a un acuerdo con Ciudadanos, pero no logró la confianza de la Cámara ni en la primera ni en la segunda votación. Era la primera vez que esto pasaba en España desde la recuperación de la democracia tras la dictadura franquista.

En aquel primer intento de 2016, el aspirante socialista consiguió reunir 130 síes -de PSOE, Cs y Nueva Canarias- frente a los 219 noes del resto del hemiciclo, con la excepción de Coalición Canaria, que se abstuvo. En la segunda vuelta, Sánchez sólo recabó un apoyo más, el de CC, manteniéndose inalterables los 219 noes.

Después de aquello, en octubre, fue forzado a dejar la Secretaría General del partido a la que había llegado en 2014 tras ganar las primarias por primera vez imponiéndose a Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias.

También dejó su escaño del Congreso para no abstenerse ante la investidura de Mariano Rajoy, al que acabó sacando de la Moncloa con su moción de censura. Entre una cosa y otra logró titularse como segundo ganador consecutivo de unas primarias abiertas del PSOE, esta vez desbancado a Susana Díaz y a Patxi López.

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