29 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El ecommerce ya supone casi una cuarta parte de las ventas

Con más del 22% de las compras realizadas online, este nuevo canal favorece la competencia entre empresas, pero la realidad es que no eleva sus beneficios. Los costes laborales se mantienen.

Esta preocupante conclusión se desprende del último análisis del Banco de España, que destaca que el comercio ‘online’ favorece la competencia entre empresas, reduciendo los márgenes económicos y, en consecuencia, los precios, pero no afecta de manera «sustancial» a los beneficios de las compañías.

Mientras que en 2009 el peso de las ventas del ecommerce se situaba en España dos puntos por debajo de la media de la Eurozona y cinco puntos por debajo de Alemania, en 2016 España lograba ponerse a su altura, con una cuota del 14%. Además, la pandemia ha contribuido a elevar el peso del comercio ‘online’: antes del confinamiento, las compras por Internet representaban cerca del 15% del total, y después aumentaron hasta alcanzar el 22%.

A pesar de que existe mucha incertidumbre sobre la persistencia de estos cambios tras la retirada de las medidas de confinamiento más estrictas, los expertos del Banco de España estiman que el comercio digital mantendrá gran parte de su dinamismo.

En los meses posteriores a las medidas de confinamiento más duras, aplicadas en la primavera, se ha apreciado una caída del comercio ‘online’ desde el máximo alcanzado en mayo, pero siempre manteniendo un nivel superior al observado con antelación a la crisis, al menos hasta el mes de septiembre.

El análisis del Banco de España no detecta diferencias significativas de precios entre el mercado online y el convencional. Y subraya que el mercado ‘online’ también presenta alguna peculiaridad que se da también en el tradicional, como la escasa frecuencia en el cambio de los precios de los productos (algunos se mantienen durante meses) o la elevada heterogeneidad para un mismo producto a la venta en distintos puntos ‘online’ de España.

El desarrollo del comercio digital favorece la competencia porque permite a las empresas pagar costes de entrada más bajos para vender sus productos y facilita la difusión de información de precios entre competidores del mismo producto, y entre vendedor y consumidor final.

Un aumento de la cuota de ventas ‘online’ lleva a las empresas a rebajar sus márgenes de precio sobre coste marginal de forma significativa. Un aumento de 10 puntos en la cuota de ventas por Internet reduce el margen en cuatro puntos.

La rentabilidad de las empresas, calculada como la ratio de beneficios sobre ventas, no se ve significativamente afectada por el comercio ‘online’. El mantenimiento de la rentabilidad de forma simultánea a la caída de márgenes puede obedecer a la reducción de los costes de aprovisionamiento (alquileres, suministros y materiales no relacionados con el nivel de producción) que realizan las empresas ante el aumento de las ventas ‘online’. Pero no parece afectar a los costes laborales.

«El crecimiento del comercio digital podría haberse traducido en un aumento de la competencia entre las empresas y en una caída de los márgenes de precios sobre costes. Sin embargo, no se observa que las empresas traduzcan sus menores márgenes en pérdidas de rentabilidad, lo que indicaría una reducción de ciertos costes fijos, entre los que destacan los de aprovisionamiento, con lo que los beneficios totales no necesariamente se verían alterados de manera sustancial», concluye el análisis del Banco de España

Comenta esta noticia
Update CMP