19 de octubre de 2017 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La gestora del PSOE desata el pánico en Ahora Madrid tras su patada a Carmena

Sánchez, junto a Carmena y la portavoz socialista Purificación Causapié.

Sánchez, junto a Carmena y la portavoz socialista Purificación Causapié.

Atrás quedaron los días de vino y rosas entre la alcaldesa de la capital y los socialistas, que incluso se pensaron si entrar en su gobierno. Los nuevos jefes de Ferraz piensan muy distinto.

Poco después de llegar al liderazgo del PSOE, Pedro Sánchez puso patas arriba al socialismo madrileño. Primero cesó de forma abrupta -con cambio de cerraduras incluido- al secretario general del PSM, Tomás Gómez. Después relevó al portavoz municipal, Antonio Miguel Carmona. Dos reconocidas pedristas les sustituyeron: Sara Hernández como líder del partido y Purificación Causapié como su referente en el Ayuntamiento de Madrid.

Tras las municipales de mayo de 2015, Sánchez rechazó una oferta de Esperanza Aguirre que daba al socialista Carmona la Alcaldía de Madrid, para frenar la llegada de Podemos al gobierno de la capital. Pero una instrucción expresa de Sánchez dio así la alcaldía a Manuela Carmena.

Desde entonces, la complicidad entre el PSOE y Ahora Madrid ha sido permanente. Ni en los casos más sonados, como los problemas judiciales de los concejales Rita Maestre y Guillermo Zapata, ni en la discutida gestión del edil de Economía, Carlos Sánchez Mato, ni en algunas de las más comentadas carmenadas ha levantado el PSOE municipal la voz lo más mínimo.

El golpe de mano de la gestora

La sintonía entre Carmena y Causapié ha sido tal que hace apenas unos meses, durante el verano, Sánchez manejó la idea de dar un paso más allá y meter al PSOE de pleno en el gobierno municipal. Se pretendía seguir la estela del PSC, que accedió al gobierno de Ada Colau en Barcelona en coalición con Barcelona sí que puede.

Sin embargo, la gestora ha hecho una enmienda a la totalidad al legado del pedrismo en Madrid. Estos días, en plena negociación de los Presupuestos, Javier Fernández ha dado un golpe de mano y ha ordenado a los suyos desmarcarse de las cuentas de Carmena, que podría verse obligada a una prórroga.

En unas declaraciones muy comentadas, el socialista Carmona daba una pista hace unos días con un demoledor ataque al gobierno de la plataforma afín a Podemos. Una petición expresa de divorcio.

"Las reformas del PSOE se están imponiendo sobre el debate de niños ricos de los dirigentes de Podemos", dijo, antes de sentenciar: "Podemos son sólo palabras, no saben gobernar".

Queda por saber si Fernández está dispuesto a ir más allá y desalojar a Carmena con una alianza del PSOE con PP y Ciudadanos.

Como adelantó ESdiario en octubre, la disposición del PP para hablar es total.

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