20 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El tsunami feminista desborda todas las previsiones de una huelga histórica

La multitudinaria manifestación del 8-M en Madrid. A fondo, la Cibeles, de morado.

La multitudinaria manifestación del 8-M en Madrid. A fondo, la Cibeles, de morado.

La expectativas de los convocantes se han desbordado este jueves con un espaldarazo definitivo de los medios de comunicación. El propio Rajoy ha reconducido el discurso del PP.

El 8-M se convirtió este jueves en una jornada histórica. Más allá de tendencias ideológicas, lo cierto es que fue un Día de la Mujer Trabajadora sin precedentes en nuestro país y con muchas expectativas previas desbordadas. La prueba: la multitudinaria manifestación que recorrió Madrid como colofón al paro sindical de dos horas que, según los sindicatos, secundaron 6 millones de personas.

Esta marcha bajo el lema Paramos para pararlo todo, que transcurrió lentamente la distancia entre la Plaza de Neptuno y la Plaza de España, contó con la participación de cientos de miles de personas, cerca de un millón, según los organizadores. Manifestaciones similares y también muy numerosas se produjeron en las principales capitales, entre ellas Barcelona, Sevilla, Valencia, Valladolid o Bilbao. Así, hasta en 300 localidades de todo el país.

El 8-M fue secundado de muchas formas. Según los datos de UGT y Comisiones Obreras, cerca de 5,9 millones de mujeres no acudieron a sus puestos de trabajo durante la dos horas fijadas como paro simbólico, con especial incidencia en la Universidad y en el sector industrial. Apenas tuvo impacto en el comercio, pese a que en las dos grandes capitales, Madrid y Barcelona, algunos piquetes informativos recorrieron las principales arterias comerciales sin que se produjeran incidentes reseñables. 

Pero la jornada había recibido un gran espaldarazo que llegó desde los medios de comunicación. Las tres grandes estrellas televisivas de las mañanas, Susanna Griso, Ana Rosa Quintana y María Casado, secundaron la huelga. En Antena 3 y TVE, los programas se emitieron presentados por hombres. En el caso de la periodista de Telecinco ni siquiera salió al aire. Tampoco Pepa Bueno presentó su programa en la SER ni Julia Otero el suyo en Onda Cero.

Y es que los medios de comunicación  jugaron un papel determinante en el éxito de este 8-N. Ya con una campaña en los días previos. Y, este jueves, con otro gran acto simbólico: miles de periodistas se concentraron en la Plaza de Callao en Madrid para reivindicar la igualdad laboral y el fin de la brecha salaria.

Masiva concentración de mujeres periodistas en la madrileña Plaza de Callao. El papel de los medios de comunicación en este 8-M ha sido determinante.

 

Pero el 8-M tuvo también una vertiente institucional y política indudable, que se había distanciado algo de los convocantes de la huelga por su marcado argumentario radical y anticapitalista, un mensaje del que se había apropiado en las últimas semanas Podemos.

Así, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, presidió dos actos en la Cámara Baja en el que mujeres referentes de sus ámbitos profesionales debatieron sobre la falta de igualdad entre ambos sexos y en el que se presentó el nuevo premio para periodistas Josefina Carabias.  

De los grandes partidos políticos, tan solo la formación de Pablo Iglesias secundó el paro integral. Todos las formaciones enviaron representación a la manifestación final en la capital. La portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento, Begoña Villacís, fue increpada por un grupo de manifestantes al grito "Fuera la brecha, fuera la derecha".

Y el propio Mariano Rajoy, en un acto del PP Europeo en Valencia, portó el lazo morado reivindicativo de este 8-M y garantizó que el Gobierno seguirá plenamente implicado en la batalla por la igualdad. Una revisión del discurso que el PP ha utilizado en esta última semana y que le llevó a desmarcarse en el Senado de algunas voces de su partido que habían defendido hacer la huelga "a la japonesa".

La jornada transcurrió en un ambiente festivo y sin apenas incidentes. El más reseñable el protagonizado en Logroño por la ministra de Sanidad e Igualdad, Dolors Monserrat, abucheada por un grupo de huelguistas.

Un 8-M histórico también con repercusión en los medios internacionales. El New York Times destacó a lo largo del día la movilización en España donde, recalcó, las mujeres no solo han parado en sus puestos de trabajo sino que también hicieron huelga "doméstica". 

También en la CNN s hicieron eco de las reivindicaciones de las mujeres españolas en un artículo en su web en el que el canal destaca que "miles de mujeres están ocupando las calles" .

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