20 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La CUP baja los humos a Anna Gabriel y corta de raíz sus planes de "casta"

Anna Gabriel, junto a Carles Puigdemont en la pasada legislatura.

Anna Gabriel, junto a Carles Puigdemont en la pasada legislatura.

Los antisistema reúnen este sábado a su Consejo Político para definir su estrategia en el Parlament. Y varios sectores se van a plantar contra las maniobras subterráneas de su exlíder.

El batacazo electoral del 21-D y las maniobras permanentes de la ya exdiputada Anna Gabriel han provocado una guerra civil en el seno de la CUP, dividida en varios reinos de taifas y con varios sectores de los antisistema enfrentados a la mediática exlíder, reconvertida ahora en asesora parlamentaria de su grupo a cargo de las arcas públicas.

En este clima, con las aguas más que revueltas, los cuperos celebran este sábado su Consejo Político para definir su estrategia inmediata. Y, por el momento, Gabriel se ha llevado la primera bofetada de los suyos: la propuesta para entrar en el próximo gobierno que avalan sus afines no será ni siquiera debatida y menos aún votada.

En esta cita, la CUP va a debatir la posibilidad de entrar en la Mesa del Parlament, un puesto para el que suenan sus diputados María Sirvent y Vidal Aragonés, y la posible creación de un grupo parlamentario propio. Los cuatro diputados de la lista de Carles Riera necesitarían para ello -y para acceder a las sustanciosas subvenciones del Parlament- el préstamo de un parlamentario de ERC.

El debate en el seno de los antisistema está más que enrarecido a causa de las maniobras de Gabriel. Primero al hacer una candidatura a su medida, llena de sus afines, y tras purgar a los sectores críticos.

Después al garantizarse una nómina pública como asesora del grupo parlamentario. Y después por abanderar el acercamiento al Junts per Cat. De hecho, la pasada semana Riera-un hombre de Gabriel- viajó a Bruselas para reunirse con Puigdemont.

Frente a la estrategia de Anna Gabriel, según informa el portal Vila Web, los críticos quieren proponer a la militancia entrar en la mesa "con condiciones políticas". En concreto, pretenden condicionar su presencia en el órgano del Parlament a la creación de una comisión de investigación sobre el 1-O.

Este sector arremete contra el acomodamiento de Gabriel y los suyos, que parecen haberle cogido gusto a su papel en la legislatura frustrada por el 155. Y exigen  dejar claro que la CUP "no está en las instituciones para acumular cargos y que la alianza con ERC y Junts per Catalunya solo será posible si hay objetivos claros y acuerdos políticos concretos".

En el orden del día del Consejo Político de este sábado no se debatirá la posibilidad de entrar en el próximo Govern, que abanderán Riera y su predecesora en la cabeza de la lista electoral.

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