| 21 de Enero de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez y Pablo Iglesias / foto de archivo
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias / foto de archivo

Dos orgasmos antes de fin de año

Junto a Margallo y Gallardón, junto a Wert, Soria y De Guindos, ha sido concedida la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden española de Carlos III a Don Pablo Iglesias

| Manuel Avilés Edición Alicante

Estamos en días de comidas, bebidas, juergas y reuniones gastronómicas, aunque sea cogiéndonosla con papel de fumar por el puñetero virus. Todos abuelos y todos con las tres “diócesis” puestas, que hay que reconocer que, peluquines e inútiles aparte, el gobierno valenciano funciona con este rollo de las vacunas. Incluso tengo que reconocer que puede empezar a funcionar pues, reclamado desde estas mismas líneas hace más de un año, el gobierno, ha empezado a adecentar la plaza de la División Azul y hay todo un bloque de infraviviendas en el que han comenzado las obras con cargo a la Generalitat. Habría que hablar bastante sobre eso porque una cosa es favorecer a los desfavorecidos e integrar a los marginados, actitud que honra a todo estado de derecho, y otra bien distinta arreglarles la casa gratis a unas personas que, mientras todos los demás andamos pidiendo créditos para arreglarnos la cocina o el baño, ellos toman el so1, fuman y hacen tertulia en las esquinas de esa plaza es redonda, pero tiene esquinas-. Ese problema socio-jurídico-crimino1ógico tiene más miga de la que parece y me recuerda inevitablemente a la teoría de Lacasagne y “el caldo de cultivo”, no me meteré en más honduras porque eso requiere un artículo aparte que prometo en este mismo instante a ESdiario. Yo querría saber, ahora mismo, si esos más de dos millones de euros que anuncian los carteles de la División Azul van a ser regalados a los beneficiarios como política de integración porque, de ser así, podrían también pagarme a mí los seis mil y pico que me están costando mis reformas para tener la casa presentable e integrarme.  

Tres días antes de la noche vieja, mi amigo Antonio Vilaplana — ingeniero jubilado y ratón de biblioteca- me invita a su casa a tomar un aperitivo que, al final, casi resultó ser “Las bodas de Camacho” de El Quijote. 

Entre cervezas y martinis, entre vinos y champanes, nos dieron las tantas hasta el punto que casi hubo que sacar las camas muebles para pernoctar y evitar los controles municipales en busca de bebercios al volante. 

Agotamos todas las noticias del coronavirus, nos contamos la mili por enésima vez, repasamos a todas la conocidas que usan tacones de aguja y a las que no, le dimos la vuelta a la política internacional y hasta nos asombramos — por no partimos el culo y vomitar directamente los caracoles en salsa, las manitas de cerdo, la empanada gallega y la coca boba- nos asombramos hasta quedarnos sin habla, cosa bien difícil, al ver que una de las últimas decisiones del año del Gobierno Sánchez, ha sido repartir medallas a diestro y siniestro. Me caí de la silla, convulsioné en el suelo de esa pérgola acristalada y, cuando todos los abuelos incluido yo, pensamos que ese estado casi psicótico era debido al maldito Cariñena como en La Venganza de Don Mendo, caímos en la cuenta de que era debido al notición mañanero: El gobierno concede no sé cuántas cruces, reales órdenes o lo que sea, de Carlos III. ¡La madre que me parió! 

Creí por un momento, cuando recuperé a duras penas la lucidez y la calma, que se trataba de una inocentada, una broma para que todos nos riéramos un poco pero no. Las cruces, las medallas, las condecoraciones por el servicio a la monarquía son reales, contantes y sonantes, que las medallas son metálicas. 

El antiguo republicano de Vallecas, comunista y líder del movimiento 15-M, ha entrado de lleno en “La casta” de la que tanto despotricaba

Para mí que ha sido una condecoración envenenada. Junto a Margallo y Gallardón, junto a Wert, Soria y De Guindos, ha sido concedida la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden española de Carlos III, a Don Pablo Iglesias que reconoce el trabajo en beneficio de España y de la Corona. El antiguo republicano de Vallecas, comunista y líder del movimiento 15-M, ha entrado de lleno en “La casta” de la que tanto despotricaba. Ya no es uno de abajo que va a por los de arriba. Ya está arriba. 

Comparte Gran Cruz incluso con Rajoy y con Monseñor Escrivá de Balaguer fundador del Opus Dei. ¡Con dos cojones! Socialismo y República...y Cruces borbónicas. Esta Orden — leo en el Google- concebida en sus inicios como una Orden de Caballería, la estableció Carlos III en gratitud a la Virgen María — personaje bíblico excelso, aunque no fuese virgen, como su hijo Jesús de Nazaret-. El rey Carlos III había rezado para que Carlos IV tuviera su primer hijo varón hablamos de problemas sucesorios en la monarquía, claro-. La virgen no le hizo caso porque Carlos Clemente murió a los tres años y tuvimos que soportar, tela de tiempo, al gran traidor Fernando. En fin, la Gran Orden quedó ahí y Pablo Iglesias, comunista republicano, la tiene en su pechera. En este mismo acto pido una para José Antonio Pérez Tapias y otra para mí, que he servido más a España y a la Corona en 16 meses de mili y 40 años de cárcel.  

Recuperado de mi estado cuasi místico — arrobado y sin sentido-, mi psiquiatra allí presente habló de “chok emocional medallero”, seguimos con la sepia en salsa, los caracoles, las manitas de cerdo y las batallas del abuelo cebolleta que éramos todos los comensales menos dos comensalas — noten mi innovación del lenguaje-. Nos dio —a Vilaplana y a mí, influenciados por el Ad Gaude de Antonio Arias y el Ramón Bilbao, caldos que quitan el sentido en la mejor de las acepciones- por revisar las políticas de la Transición y el papel del Emérito en la misma, pero eso es objeto de otro artículo por su extensión, su importancia y la cantidad de nombres de los que hay que dar cuenta, que da para uno y para muchos libros de historia. Quede constancia aquí del primer orgasmo colectivo con esas batallas y ante la imposibilidad de otros mucho más carnales como las pasiones de mi amor, Marta Robles.

 

Con el artículo a medio escribir recibo una llamada del concejal de Cultura de Alicante, Antonio Manresa. ¡Leches, esto sí que es un acontecimiento cósmico! ¡Un concejal de Cultura que se preocupa por la literatura! 

Manresa se da por enterado del I ENCUENTRO ESPAÑOL DE AUTORES LITERARIOS que va a tener lugar en Alicante el día 29 de enero. No puedo citar salvo en un artículo próximo y exclusivo sobre el Encuentro- a todos los que me están ayudando para llevar a cabo mi idea. Los pondré con nombres y apellidos y les anticipo, además, que pienso llevarme en negro el quince por ciento de todo por lo que me podéis llamar a partir de ahora Manuel XV, en una línea monárquica que me acabo de inventar como antes se la inventaron todos y, más recientemente lo intentaron desde Sadam Husseim hasta Gadaffi Bachar El Sadat. 

I ENCUENTRO ESPAÑOL DE AUTORES LITERARIOS, la madre de todos los encuentros. El día 29, hospedados los foráneos en el Hotel Meliá de Alicante, con precio especial por ser ellos y comiendo en la Bodega Casa Sicilia 1707, también con precio especial, disfrutaremos de la literatura y de las enseñanzas de personajes significadísimos. Vaya un adelanto: Fernando J. Muñez, autor de “La cocinera de Castamar” hablará de las fatigas, líos y follones para trasladar una novela a la televisión. 

Ana Lena Rivera, autora de “Los muertos no saben nadar” nos dirá: He escrito una novela ¿y ahora qué? Intervendrá María Bestard, actriz, directora y productora de Bestacosta y nos contará cómo se las arregla para sacar a la luz películas como “La noche” recientemente estrenada. Hablará por fin Manuel Desantes, catedrático y servidor de Don Biblio, el jefe de la Biblioteca de los libros felices y nos enseñará varios incunables que en ningún otro lugar del mundo podrán ver y acariciar. Javier Velasco, director de TODO LITERATURA y Vic Echegoyen, que viene desde Budapest y ha escrito “Resurrecta” una de las mejores novelas históricas del 2021. 

No soporto ya esté segundo orgasmo antes de Nochevieja. Me quedo para el arrastre. Os mantendré informados, la literatura da para mucho.