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a las puertas de la semana santa

Óscar Puente desprecia la crisis ferroviaria de Málaga y carga contra su alcalde entre excusas: "No hay tren, pero tienen aeropuerto"

La Alta Velocidad desde el centro de la península hasta Málaga estará cortada en Semana Santa y el ministro, lejos de admitir errores, ataca a Francisco de la Torre por pedir su dimisión y plantarle cara. Mientras tanto, el impacto en la economía ya se nota.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, durante el pleno extraordinario sobre el caos ferroviario en el Senado.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, durante el pleno extraordinario sobre el caos ferroviario en el Senado.Diego Radamés / Europa Press

Alejandro Ibáñez
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La paciencia en Málaga se agota mientras el tren sigue sin llegar. Más de dos meses después del derrumbe en Álora que dejó sin conexión directa de alta velocidad con Madrid a la provincia, la crisis ferroviaria no solo continúa, sino que escala con el choque político que se inició hace unos días al confirmarse de que no se reestablecería la importante conexión antes de Semana Santa, una fecha sin duda clave para el turismo malagueño.

El Pleno del Ayuntamiento, con los votos de PP y Vox, ha pedido este viernes la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, por una gestión que consideran insuficiente ante una situación que está teniendo consecuencias económicas y laborales evidentes.

Lejos de rebajar la tensión o aceptar errores, Puente ha respondido en su línea: con ataques. Ha restado importancia a la petición, asegurando que “hay tantos ayuntamientos que piden mi dimisión” y ha calificado la iniciativa de “profundamente infantil y profundamente inmadura”. Además el ministro ha ido más allá con un ataque directo al alcalde malagueño: “Es decepcionante. Yo tenía a Paco de la Torre como una persona seria”.

En este contexto, han causado especial malestar las declaraciones de Puente en las que, para minimizar la situación, ha utilizado como argumento tranquilizador el aeropuerto de la ciudad. El ministro ha recordado que Málaga cuenta con una de las principales infraestructuras aéreas del país. Comentario que evidencia, en caso de que lo diga de verdad y no para intentar rebajar las críticas, que el ministro vive en un mundo paralelo, ya que no cuesta el mismo dinero un viaje en avión que uno en tren.

Las palabras no han sentado bien en Málaga. El propio Francisco de la Torre ha reprochado el tono del ministro, recordando además sus descalificaciones a medios locales y dejando claro que “no es el papel ni la forma de comportarse de un ministro”. Pero claro, estamos hablando de Óscar Puente.

Mientras tanto, la realidad sigue siendo la que es. Los viajeros continúan obligados a realizar un transbordo en autobús entre María Zambrano y Antequera, con problemas de coordinación que generan esperas de hasta 50 minutos. Una solución provisional que se alarga en el tiempo y que está afectando ya a sectores clave como el turismo.

El alcalde ha reconocido el esfuerzo técnico para reparar la infraestructura, pero ha puesto el foco en lo que considera el verdadero fallo: la falta de planificación. Según ha explicado, si desde el principio se hubiera informado con claridad sobre los plazos, se podrían haber articulado medidas de compensación para amortiguar el impacto.

Los argumentos de Puente no convencen especialmente como decimos a las puertas de la Semana Santa, uno de los momentos clave del año para la economía local. Desde el Ayuntamiento insisten en que la falta de previsión ha impedido reaccionar a tiempo y que ahora las consecuencias son inevitables. Pese a la escalada verbal, De la Torre ha reiterado su voluntad de colaboración institucional, apelando a la serenidad y la moderación.

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