CHEQUIA MÁS CERCA
Moravia del Norte, donde el carbón se convierte en arte y música
Moravia del Norte no compite con los grandes iconos checos; su diversidad de propuestas para el viajero las complementa con pinceladas de asombro y diversión. Mientras su corazón industrial late en Ostrava al ritmo de la música cada verano, la naturaleza invita a descubrir un entorno salpicado de montañas y pueblos de postal.

Concierto en Dolní Vítkovice, antiguo corazón industrial de Ostrava
En un mundo tan globalizado como el nuestro, resulta difícil sorprender al viajero y, más aún, sacarlo del puñado de visitas presentes en los listados de lugares que “deberías conocer”. Sin embargo, basta una nueva ruta aérea para descubrir destinos menos transitados como Moravia del Norte.
En este territorio, situado en el extremo oriental de Chequia, la memoria industrial convive con montañas suaves, pueblos de postal y una identidad cultural que ha resistido al paso del tiempo. Los vuelos directos de Ryanair desde Málaga y Girona hacia el aeropuerto Leoš Janáček Ostrava son la excusa perfecta para asomarse a una región que no se acaba en un solo viaje.
Moravia del Norte no es Praga ni tampoco lo pretende. Despliega una narrativa distinta en la que la reconversión industrial juega un papel clave y donde los planes rondan alrededor de la naturaleza, la cultura y la música.
Ostrava, cultura y festivales entre altos hornos
La puerta de entrada a Moravia del Norte es Ostrava, una urbe que ha sabido reinventarse tras el declive de la minería y la siderurgia. Lo que antes fue un paisaje de altos hornos alberga hoy espacios como Dolní Vítkovice, una antigua planta industrial que dialoga con el pasado sin nostalgia. Allí se sitúan ahora la Galería GONG, un auditorio futurista integrado en un antiguo gasómetro; la Torre Bolt, que brinda increíbles panorámicas; y el museo interactivo U6, dedicado a la ciencia y la tecnología, perfecto para entender cómo funcionaba este titán industrial. Verano tras verano, cada fibra de metal del recinto vibra al ritmo de la música en multitudinarios festivales como Beats for Love y Colours of Ostrava.

Dolní Vítkovice, símbolo de la reconversión industrial de Ostrava
El recorrido por Ostrava puede continuar con las visitas de PLATO Gallery, una galería de arte en un antiguo matadero; el Nuevo Ayuntamiento, con una Torre que regala vistas increíbles; y la animada ribera del río Ostravice, donde se reúne la amplia comunidad universitaria.
Excursiones desde Ostrava
En una escapada de al menos cuatro días, se pueden añadir excursiones cercanas que complementen la propuesta urbana. Los amantes de la naturaleza no pueden perderse las montañas Beskydy, a poco más de una hora, donde, además de bosques y senderos, encontrarán las coloridas construcciones Libušín y Maměnka, dos chalets de madera en Pustevny diseñados por Dušan Jurkovič. Uno de ellos alberga un restaurante donde disfrutar de sus interiores y de la rica cocina valaca.
Si hubiese que elegir un pueblo para una visita de un día que condensara el encanto de la región, ese sería Štramberk. Con sus calles empedradas, casas de madera y una torre medieval que vigila desde lo alto, es el lugar ideal para sentir el ritmo pausado de la vida rural mientras se conocen sus leyendas y se degustan sus famosas “orejas”.

Vista aérea del pintoresco pueblo medieval de Štramberk.
Los amantes del motor disfrutarán especialmente en Kopřivnice, sede del Museo Técnico Tatra, donde se recorre la evolución de esta marca pionera en ingeniería. Además, el museo no exhibe solo una colección de vehículos, sino que también comparte un interesante relato sobre la innovación y la resiliencia de una región que supo convertir la industria en identidad.
La última excursión puede llevarnos a Hukvaldy, donde se sitúa la casa museo de Leoš Janáček, uno de los grandes compositores checos, y donde se alzan sobre una colina las ruinas de un castillo en el que se celebra un festival en su honor. La jornada puede ampliarse en Frýdek-Místek con una visita guiada a la factoría Marlenka para saberlo todo sobre sus dulces, y terminar en la factoría cervecera Radegast de Nošovice, donde se elabora una de las cervezas más populares del país.
Moravia del Norte es un mosaico en el que cada pieza aporta algo distinto, con la ventaja añadida de recorrer lugares donde las experiencias conservan un aire auténtico.
Más información en www.flytoostrava.com