Un concejal del Ayuntamiento de Almería dimite por el grave "error" cometido tras la feria
El edil de Educación y Cultura se topó con un control de la Policía después de una jornada en el recinto ferial almeriense y el resultado le cuesta su carrera.

El concejal de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almería, Diego Cruz.
La gravísima imprudencia cometida por el concejal de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almería, Diego Cruz (PP-A), el pasado domingo tras salir del recinto ferial ha dado al traste con su carrera política. El edil ha anunciado que dimitirá de su cargo por los hechos acontecidos la pasada madrugada, después de una jornada de Feria en su regreso a casa.
El concejal de Educación ha sido denunciado por un delito contra la seguridad vial al dar positivo en un control de alcoholemia cuando abandonaba el recinto ferial de la Vega de Acá. Según fuentes municipales y policiales arrojó una tasa de 0,75 miligramos de alcohol en aire espirado ante las pruebas a las que fue sometido por parte de la Policía Local de Almería a requerimiento de los agentes de Policía Nacional que lo localizaron.
Alcohol y conducción. Un 'cóctel' muy peligroso del que se ha arrepentido el concejal almeriense según ha trasladado a través de sus redes sociales: "Ayer cometí un error. Quiero pedir perdón de forma sincera a todos los almerienses, a mis compañeros y a mi familia. Los hechos que tuvieron lugar anoche no tuvieron consecuencias ni materiales ni personales, pero eso no resta gravedad a lo ocurrido".
Asimismo, ha afirmado que asume "plenamente" la responsabilidad de sus actos, por lo que "por coherencia y ejemplaridad" va a presentar su dimisión como concejal. "Ser concejal ha sido el mayor honor de mi vida y siempre estaré agradecido por la confianza que depositaron en mí. Afrontaré esta situación con humildad y respeto", ha añadido.
Los hechos tuvieron lugar durante la pasada madrugada, cuando el concejal habría abandonado el recinto ferial al volante de su propio vehículo tras haber ingerido alcohol, sentido en el que se topó con un control de Policía Nacional.
Conforme a la actuación, por la que no consta detención, los hechos supondrían la comisión de un delito conforme al Código Penal español, que fija el límite objetivo para considerar la alcoholemia un delito penal en 0,60 miligramos por litro en aire espirado. Superar dicha tasa expone al edil al un procedimiento penal y no a una sanción administrativa.