Mónica García también se lleva un pescozón de Page: se une al PP contra su plan sanitario
Castilla-La Mancha vota junto a las comunidades populares y Canarias contra el nuevo sistema de listas de espera de Sanidad, que las autonomías consideran todavía incompleto y necesitado de más negociación

Monica García y Emiliano García Page, en una imagen de 2024
Emiliano García-Page ha vuelto a marcar distancias con el Gobierno de Pedro Sánchez. Esta vez no ha necesitado una entrevista, un discurso ni una de sus habituales pullas públicas. Castilla-La Mancha se ha colocado junto a todas las comunidades gobernadas por el PP para rechazar la propuesta sanitaria de Mónica García.
Ha sucedido este viernes en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Castilla-La Mancha, las autonomías populares y Canarias votaron contra el proyecto para modificar el sistema de información de las listas de espera. Un asunto bastante técnico que, visto el resultado, ha terminado ofreciendo una imagen política fácil de observar.
¿Qué quiere cambiar exactamente Sanidad? El Ministerio pretende actualizar unas reglas que proceden de 2003 y conseguir que todas las comunidades contabilicen y comuniquen sus esperas con criterios más homogéneos. También plantea ampliar la información disponible e incorporar ámbitos como Atención Primaria para poder comparar mejor qué ocurre en cada territorio.
Mónica García ha convertido precisamente la transparencia en su principal argumento. La ministra llegó a presentar la decisión ante las comunidades como una elección entre "opacidad o transparencia". Sin embargo, el planteamiento no convenció a buena parte del Consejo Interterritorial y Castilla-La Mancha decidió colocarse entre quienes reclamaban seguir trabajando la propuesta.
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Las comunidades críticas vienen planteando dudas sobre cuestiones técnicas todavía pendientes de concretar, desde los indicadores hasta la forma de intercambiar y comparar los datos. Su posición no consiste, por tanto, en defender que las listas permanezcan ocultas, sino en reclamar que el nuevo modelo se cierre antes de darlo por bueno.
Castilla-La Mancha, además, ya publica información sobre sus tiempos de espera. El SESCAM permite consultar datos de intervenciones quirúrgicas, primeras consultas de especialistas y pruebas diagnósticas. El sistema regional distingue también diferentes motivos por los que un paciente permanece en lista de espera, algo relevante cuando después se pretende comparar territorios con una misma regla.
Hasta ahí, la discusión sanitaria. La política aparece al mirar quién estaba a cada lado de la mesa. El Gobierno de Page volvió a separarse de una iniciativa procedente del Ejecutivo de Sánchez y, esta vez, coincidió en el voto con todas las comunidades del PP. No fue únicamente otro reproche lanzado desde Toledo.
Porque ésa es una de las peculiaridades que acompañan desde hace años al presidente castellanomanchego. Page mantiene frecuentes enfrentamientos públicos con decisiones y dirigentes de su propio partido, aunque el PSOE de Castilla-La Mancha continúa formando parte de la estructura socialista nacional que dirige Sánchez y sostiene al Gobierno desde el Congreso.
Page, mientras tanto, vuelve así a ejercer de verso suelto desde Toledo; esta vez, además, dejando constancia de su discrepancia en una votación.