Sonorama Ribera despide su edición más emotiva con un tributo a su alma perdida y 200.000 asistentes
El festival de Aranda de Duero pone el broche a su 28ª edición con cuatro días de música, tributos y un público fiel que volvió a llenar cada rincón. La figura de “Tara”, uno de sus pilares humanos, sobrevoló la cita en un emotivo recuerdo que marcó el espíritu de esta entrega.

Sonorama 2025
El Sonorama Ribera volvió a convertir a Aranda de Duero en el epicentro musical del verano. La 28ª edición del festival, celebrada del 7 al 10 de agosto, no solo reunió a 200.000 personas, sino que también dejó momentos de una carga emocional que difícilmente se olvidarán.
La organización dedicó esta entrega a la memoria de Andrés Martín Garrido, “Tara”, uno de los grandes artífices humanos del festival. Fallecido demasiado pronto, su figura estuvo presente en cada jornada. “Un pilar humano y emocional de Sonorama Ribera, que se fue demasiado pronto, pero que estará siempre con nosotros porque era, y seguirá siendo, el alma del festival”, recordaron desde la dirección.
El tributo más especial llegó la noche del sábado. El cielo sobre Aranda se iluminó con un espectáculo de drones que dibujaron unas enormes alas abrazando el nombre de Tara, junto a una gran bandera palestina, un símbolo de la paz y un mensaje de agradecimiento a un público que ha demostrado año tras año su fidelidad. Ese instante sirvió de antesala a uno de los conciertos más esperados: Arde Bogotá y su espectáculo Eclipse, que volvió a confirmar por qué es una de las bandas más en forma del panorama nacional.
De la Plaza del Trigo a los grandes escenarios
El último día de festival arrancó con una sorpresa que se ha convertido en sello de identidad del Sonorama: actuaciones imprevistas en la Plaza del Trigo-Vibra Mahou. Besmaya y Alcalá Norte fueron los encargados de abrir la jornada con un público que ya a media mañana abarrotaba el espacio.
La tarde fue un maratón de emociones musicales. Íñigo Quintero, Carlos Sadness, Duncan Dhu y Amaia pusieron ritmo y sentimiento a un municipio que respira música durante estas fechas. La clausura, por todo lo alto, estuvo en manos de La La Love You, Dorian, Don Patricio, Delaporte y Ley DJ, que llevaron al público hasta bien entrada la madrugada. Según la organización, más de 42.000 personas acudieron al recinto en esta última jornada.

Sonorama Ribera
Novedades que suman
El Sonorama Ribera 2025 no solo ha sido un homenaje y una fiesta, también una apuesta por la innovación. Este año se estrenaron dos nuevos escenarios con propuestas muy diferentes pero igual de ambiciosas.
El Big Bang del CERN, resultado de la colaboración con el prestigioso laboratorio europeo de física de partículas, unió ciencia y cultura en un mismo espacio. Talleres, charlas y espectáculos interactivos demostraron que el conocimiento y la música pueden ir de la mano.
El otro gran estreno fue el Glo Music Hall, un escenario concebido como trampolín para artistas emergentes. Allí, nuevas bandas y solistas encontraron un escaparate privilegiado para darse a conocer ante un público curioso y receptivo.
“Emocionar, sorprender y unir”
Javier Ajenjo, director del festival, hizo balance de esta edición con satisfacción. “Ojalá que toda la gente que ha venido a Aranda estos días se haya ido feliz, disfrutando del lechazo, del vino de Ribera del Duero, y habiendo descubierto una banda que no conocía y que se ha convertido en su favorita”.
Para Ajenjo, el objetivo de esta 28ª edición estaba claro: emocionar, sorprender y unir. Y según la respuesta del público, se ha cumplido con creces. La afluencia récord y la calidad artística de las propuestas consolidan al Sonorama Ribera como uno de los eventos culturales más importantes del país.
Agradecimientos y despedida
En su intervención final, el director no quiso olvidarse de todos los que han hecho posible este éxito. Desde las fuerzas de seguridad —con mención especial a la Policía Local— hasta los servicios médicos, pasando por la hostelería local y los medios de comunicación que “son la voz del festival”.
Pero su mayor gratitud fue para el público: “Nuestro gran tesoro, por su entrega, su lealtad, su implicación, por dar ejemplo de respeto y convivencia, y por ser nuestros mejores embajadores”.
Un impacto que va más allá de la música
El Sonorama no es solo un festival: es un motor económico y social para Aranda de Duero y toda la comarca de la Ribera del Duero. La llegada de miles de visitantes supone un impulso para la hostelería, el comercio local y las bodegas de la zona, que han encontrado en esta cita un escaparate único para mostrar su riqueza gastronómica y vitivinícola.
Además, el evento sigue apostando por la sostenibilidad y la convivencia, con medidas para reducir el impacto ambiental y una gestión de la seguridad que este año ha vuelto a ser ejemplo en el sector.
Un cierre que deja ganas de más
Con el eco de los últimos acordes aún flotando en el aire, la 28ª edición del Sonorama Ribera se despide dejando tras de sí una mezcla de nostalgia y satisfacción. Nostalgia por lo vivido y satisfacción por haber mantenido intacto el espíritu que lo hace único: la pasión por la música, el amor por la tierra y el calor de un público irrepetible.
El homenaje a Tara quedará grabado en la memoria de todos los que lo presenciaron, y su figura seguirá inspirando a quienes, año tras año, convierten este rincón de Burgos en la capital musical de agosto.
El telón se cierra, pero la cuenta atrás para el Sonorama Ribera 2026 ya ha comenzado.