Mañueco planta cara a Sánchez y exige una financiación justa para Castilla y León
El presidente del PP castellano-leonés llama a la unidad por encima de siglas, firma una carta abierta al Gobierno y alerta de que el nuevo modelo debe garantizar igualdad real de derechos, servicios públicos y oportunidades para todos los territorios
El presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco
Alfonso Fernández Mañueco ha situado la financiación autonómica en el centro del debate político con un mensaje claro al Gobierno de Pedro Sánchez: la igualdad entre territorios no puede seguir siendo una consigna vacía mientras se negocian privilegios con los socios independentistas.
Desde Villamuriel de Cerrato (Palencia), el presidente del Partido Popular de Castilla y León encabezó un acto en defensa de una financiación justa, acompañado por presidentes de diputaciones, responsables provinciales y cargos institucionales del PP, reforzando una imagen de unidad territorial frente a un Ejecutivo que, según denuncian desde el PP, utiliza la financiación como moneda de cambio política.
Mañueco subrayó que la financiación no es solo un asunto técnico, sino también “un debate moral”, porque de ella dependen servicios esenciales como la sanidad, la educación, la atención a los mayores, el transporte, la vivienda o la igualdad real de oportunidades. “Castilla y León no pide privilegios, pide justicia y oportunidades”, recalcó.
El presidente autonómico detalló qué hay “detrás de cada euro”: consultorios, hospitales y centros de salud; institutos y universidades; ambulancias y helicópteros medicalizados; autobuses gratuitos para más de 630.000 personas con la tarjeta Buscyl; atención a la dependencia; apoyos para autónomos y emprendedores; ayudas a los ayuntamientos, al mundo rural y a las familias, así como políticas de vivienda para facilitar la emancipación de los jóvenes.
Carta abierta al presidente
En el acto, Mañueco firmó una carta abierta que será remitida a la Presidencia del Gobierno, al Ministerio de Hacienda y a la sede nacional del PSOE. En ella, llamada La Carta Más Justa, se defienden tres principios: una financiación acorde a la realidad de Castilla y León, la garantía de igualdad real de derechos y servicios públicos “vivan donde vivan los ciudadanos”, y un nuevo modelo basado en el consenso.
El mensaje implícito es claro: mientras Sánchez negocia modelos a medida para contentar a Cataluña y a sus socios, Castilla y León exige no quedar relegada a una España de segunda. Con respeto institucional, pero con firmeza política, Mañueco reclamó un acuerdo “justo, verificable y duradero” que blinde la igualdad entre españoles frente a los privilegios territoriales.