Hornazo de Salamanca: la receta de la empanada que reúne a los salmantinos cada Lunes de Aguas
En Salamanca hay un día en el que el campo se llena de mantas, cuadrillas y una misma idea en la cabeza: abrir un hornazo y compartirlo. No es solo una empanada de embutidos; es el bocado que marca la primavera y una tradición que sigue viva cada año.

Hornazo de Salamanca
El lunes siguiente a Pascua —ocho días después del Domingo de Resurrección— Salamanca celebra el Lunes de Aguas. Miles de personas salen entonces al campo para compartir hornazo, una empanada tradicional rellena de embutidos que hoy es uno de los grandes símbolos gastronómicos de la fiesta.
En esta deliciosa preparación convergen algunos de los productos más emblemáticos de la región, tales como el exquisito lomo de cerdo, el sabroso chorizo, el inconfundible jamón y, por supuesto, el huevo cocido. Una costumbre arraigada es la de compartirlo en el campo en compañía de amigos y familiares.
Así se prepara el hornazo de Salamanca, la empanada tradicional del Lunes de Aguas

Ingredientes
Para la masa
- 500 g de harina
- 25 g de levadura de panadería
- 1 cucharadita de azúcar
- 80 g de manteca de cerdo
- 2 huevos
- 300 ml de agua
- Sal
- 1/4 cucharadita de azafrán molido
Para el relleno
- 250 g de chorizo ibérico
- 200 g de lomo adobado de cerdo
- 100 g de jamón serrano en lonchas
- 1 huevo cocido
- 1/2 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
Cómo hacer hornazo de Salamanca, (resumen práctico)

Levadura
- Disolver la levadura y el azúcar en agua templada y dejar reposar 10 minutos.
- Mezclar parte de la harina con el huevo, la manteca de cerdo y la levadura.
- Formar una bola y dejar reposar la masa una hora, hasta que doble su volumen.
- Añadir el resto de la harina, el azafrán, sal y agua y amasar hasta que la masa quede elástica. Tapar y dejar reposar otra hora.
- Cocer un huevo y cortar el chorizo, el lomo adobado y el jamón.
- Saltear ligeramente los embutidos en una sartén.
- Estirar la mitad de la masa y colocarla en un molde. Repartir encima los embutidos y el huevo cocido.
- Cubrir con la otra parte de la masa y sellar bien los bordes.
- Hornear a 180 ºC durante unos 60 minutos.
- Dejar reposar unos minutos antes de cortarlo.
Receta paso a paso

Hornazo de Salamanca
1. Preparación de la masa

- Calienta ligeramente 125 ml de agua y disuelve en ella la levadura de panadería junto con la cucharadita de azúcar. Deja reposar 10 minutos.

- En un bol coloca 110 g de harina. Añade un huevo, la manteca de cerdo en pomada y la mezcla de levadura. Amasa hasta que la mezcla quede uniforme.

- Forma una bola, cúbrela con un paño limpio y deja reposar una hora, hasta que doble su volumen.
2. Segundo amasado

Sal
- Añade a la masa fermentada el resto de la harina, el azafrán molido y una pizca de sal.
- Incorpora 175 ml de agua poco a poco mientras amasas, hasta que la masa quede elástica y manejable.
- Forma una bola, cúbrela de nuevo con un paño y deja reposar otra hora, hasta que crezca.
3. Preparación del relleno

Cocer huevos
- Cuece un huevo durante 11 minutos. Déjalo enfriar, pélalo y resérvalo.

Chorizo
- Corta el chorizo ibérico en rodajas finas. En una sartén añade media cucharadita de aceite de oliva virgen extra y saltea ligeramente el chorizo, el lomo adobado y el jamón serrano durante unos minutos.
4. Montaje y horneado
Precalienta el horno a 180 ºC.

precalentar horno
- Divide la masa en dos partes. Estira una de ellas con rodillo y colócala sobre un molde o fuente de horno cubierta con papel de horno.

Fuente de horno
- Distribuye los embutidos y el huevo cocido troceado sobre la base.
- Cubre con la otra parte de la masa y sella bien los bordes.

Horno
- Hornea 60 minutos a 180 ºC. A mitad de cocción, pincha la superficie con un palillo o un tenedor.
5. Reposo final
- Cuando el hornazo esté dorado, apaga el horno y déjalo reposar 10 minutos dentro con el calor residual.

- Después sácalo y deja que se temple antes de cortarlo. Puede servirse frío o ligeramente tibio y se conserva bien durante tres o cuatro días si lo guardas en un recipiente bien cerrado.
Historia del hornazo de Salamanca

El hornazo es uno de los platos más representativos de la gastronomía de Salamanca. Esta empanada rellena de chorizo, jamón y lomo de cerdo, y en ocasiones también de huevo cocido, forma parte de la tradición culinaria de la provincia desde hace siglos. En la actualidad cuenta con la Marca de Garantía Hornazo de Salamanca, que regula su elaboración y calidad,
Con el tiempo, el hornazo se ha convertido en uno de los símbolos gastronómicos de Salamanca y está muy ligado a una celebración popular que cada primavera reúne a miles de personas: el Lunes de Aguas, una fiesta en la que los salmantinos salen al campo para compartir este plato tradicional (Confiterías Santa Lucía).
El Lunes de Aguas y el origen de la tradición

La historia del hornazo está estrechamente relacionada con el Lunes de Aguas, una festividad que se celebra el lunes siguiente al de Pascua en Salamanca y en muchos pueblos de la provincia. Su origen se sitúa en el siglo XVI y está relacionado con las normas sociales y religiosas de la Cuaresma (Turismo de Castilla y León).
Según la tradición más extendida, durante el reinado de Felipe II se ordenó que las prostitutas abandonaran la ciudad durante la Cuaresma y permanecieran al otro lado del río Tormes hasta el final de la Semana Santa.
Cuando terminaban las celebraciones religiosas regresaban a Salamanca el lunes siguiente a Pascua, lo que dio origen a esta fiesta popular. Con el tiempo, esta jornada se convirtió en una celebración al aire libre en la que familias y grupos de amigos se reúnen para comer en el campo. En ese contexto el hornazo pasó a ser el plato más asociado a esta tradición salmantina.
Cuándo se come el hornazo de Salamanca

El hornazo se consume tradicionalmente durante el Lunes de Aguas. Ese día miles de personas salen al campo, a parques o a las riberas del río Tormes para compartir comida en familia o con amigos, y el hornazo suele ocupar un lugar central en la mesa. La costumbre sigue muy arraigada en la ciudad y en muchos pueblos de la provincia. Panaderías y obradores elaboran hornazos durante los días previos y muchas familias también los preparan en casa para llevarlos a la celebración.

Río Tormes en Salamanca
Aunque el Lunes de Aguas es el momento más tradicional para comerlo, hoy el hornazo se disfruta durante todo el año. En Salamanca es habitual encontrarlo en panaderías, mercados y fiestas locales.
Variedades de Hornazo en la provincia de Salamanca

Aunque la receta más conocida incluye chorizo, lomo y jamón, el hornazo presenta distintas variantes según la zona de la provincia. Los ingredientes pueden variar ligeramente dependiendo de las tradiciones locales y de los productos disponibles en cada comarca.

Embutidos
En Guijuelo, por ejemplo, es habitual utilizar embutidos ibéricos de gran calidad, lo que aporta un sabor más intenso al relleno. En Béjar, el hornazo suele prepararse con chorizo como ingrediente principal y una masa distinta conocida como masa de sartén.

Azúcar
En localidades como Alba de Tormes o Tarazona de Guareña existe una versión en la que la masa incorpora ingredientes dulces como azúcar, leche y manteca, creando un contraste entre lo salado del chorizo y el ligero toque dulce de la masa.
Hornazo fuera de Salamanca

Aunque el hornazo es especialmente popular en Salamanca, también se prepara en otras regiones de España con recetas similares. En provincias como Ávila o Zamora existen versiones de esta empanada rellena de embutidos y huevo cocido, elaboradas con masas parecidas y vinculadas a celebraciones primaverales.
En muchos de estos casos, el uso de huevo cocido en el interior del hornazo tiene un significado simbólico relacionado con la Pascua y con el final de las restricciones alimentarias de la Cuaresma, cuando tradicionalmente no se consumía carne
Preparar hornazo en casa es también una forma de acercarse a una de las tradiciones más queridas de Salamanca, una receta que sigue reuniendo a familias y amigos cada primavera.
Desde su origen en el Lunes de Aguas hasta sus múltiples variantes por toda la provincia, este plato continúa siendo un símbolo de la cultura gastronómica de Salamanca, atrayendo a aquellos que desean explorar sus sabores únicos y su historia arraigada.
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