Lamine Yamal: escandalosa noche en Madrid en la que la edad no importó
Polémica en torno a la juerga madrileña del joven jugador del FC Barcelona. ¿Cómo puede un menor de edad entrar en una discoteca?

Lamine Yamal. el pasado 28 de octubre en París.
Hay noches en las que el verdadero espectáculo no está sobre el escenario, sino entre las sombras del reservado. La discoteca Vandido, ese templo del neón y la exclusividad de la noche madrileña, fue testigo —una vez más— de algo más que copas y selfies: fue el epicentro de una historia en la que el alcohol, la fama y el silencio pactado se dieron la mano. Pero lo que más retumba, como informamos en ESdiario, no es el romance entre Aitana y Plex, ni el regreso de la ex dolida. No. Lo que ha levantado ampollas es la presencia de Lamine Yamal. Porque el chico prodigio del balón todavía no ha cumplido los 18… pero parece que las normas no van con él.
Mientras Aitana y Plex jugaban a ser Bonnie y Clyde del pop millennial en un reservado que costaría el sueldo de medio año de muchos jóvenes, Lamine hacía su entrada como si fuera un viejo veterano del circuito nocturno. A su lado, ni más ni menos que Uxue López, ex de Plex, invitada por el futbolista como quien coloca una bomba emocional con una sonrisa inocente.
Y Las redes ardieron por el triángulo amoroso reconvertido en cuadrado pero también hemos recibido mensajes en ESdiario, al hilo de nuestra noticia, por la impunidad con la que un menor de edad, en este caso Lamine Yamal, accede a un entorno donde la entrada está prohibida a los suyos. Copas por doquier, música que retumba hasta en la conciencia y móviles confiscados para que el escándalo no saliera… aunque, claro, salió.
“¿Cómo puede estar un menor en un reservado de lujo donde corre el alcohol?”,
“Es escandaloso. ¿Nadie va a decir nada?”,
“Esto con cualquier otro chaval sería impensable”.
Los comentarios no cesan. Porque no es la primera vez que Yamal pisa una discoteca sin que nadie le pida el DNI, y eso, en un país donde a miles de adolescentes se les niega la entrada a locales por llevar zapatillas, chirría. ¿Estamos ante una grieta legal o simplemente ante el reflejo más incómodo del privilegio futbolero?
La imagen del joven del Barça, idolatrado en el campo y blindado en la noche, genera un debate que ya es inevitable: ¿la fama puede comprar la mayoría de edad?
Porque una cosa es ser una promesa del deporte y otra, muy distinta, que ese estatus le permita moverse como un adulto por lugares en los que, legalmente, no debería ni cruzar la puerta. ¿Qué mensaje se lanza a otros menores? ¿Qué responsabilidad tienen los locales que lo permiten? ¿Y su entorno?
Lo cierto es que esa noche en Vandido no fue solo un cruce de ex y estrellas del pop: fue un síntoma. El síntoma de una cultura que aplaude el talento, pero que a veces olvida que detrás del talento hay un chaval que todavía no ha cumplido la mayoría de edad. Un Yamal que deslumbra con el balón… y se difumina entre luces de discoteca, algo que finalmente podría afectar a su carrera y rendimiento deportivo.
Y mientras los focos siguen sobre la relación entre Aitana y Plex, y Uxue recoge los pedazos de un amor televisado, Lamine Yamal queda como el espectador silencioso de una historia que no es la suya… pero en la que juega un papel muy ruidoso.
Chismógrafo
Aitana, Plex, Lamine Yamal y Uxue: noche loca en un vip de Madrid que acaba en bronca
David Lozano