falleció el 23 de junio de 2015
Diez años sin Marujita Díaz: dos matrimonios y una rivalidad eterna con Sara Montiel
La actriz y cantante se casó con Esparto Santoni y con Antonio Gades y en los últimos años protagonizó las revistas del corazón con romances sobre los que siempre planeó la sombra del montaje.

Marujita Díaz.
Hace diez años, el 23 de junio de 2015, Marujita Díaz fallecía a los 83 años. La actriz llevaba años luchando contra un cáncer. En 2010 la sevillana superó ya la misma enfermedad y así lo contó en varias entrevistas. El fallecimiento de la artista pilló por sorpresa. Apenas un mes y medio antes había acudido por enésima vez al plató de Sálvame.
En sus últimos años acabó como protagonista de la televisión y la prensa del corazón debido a sus relaciones sentimentales sobre las que siempre planeó la sombre del montaje. Sin embargo, Maruja fue una de las grandes estrellas del cine y el teatro en nuestro país. De gran versatilidad artística, nacida el 26 de abril de 1932, María del Dulce Nombre Díaz, comenzó su carrera a principios de los años cuarenta siendo una niña. Por su voz destacó muy rápido como intérprete de Zarzuela. De hecho en su primera película, La Revoltosa (1949), fue la única intérprete a la que no hubo que doblar en los números musicales cómo si le ocurrió a Tony Leblanc y Carmen Sevilla.
Durante los años cincuenta combinó teatro y cine, pero no consiguió epatar a las grandes estrellas del momento Lola Flores, Paquita Rico y Carmen Sevilla. Sus producciones cinematográficas eran más modestas y se estrenaban generalmente en ciudades pequeñas como Puebla de las mujeres (1952), El ceniciento (1955) con Gila o El pescador de coplas (1954) junto a Antonio Molina. En esta última hizo por primera vez su peculiar forma de mover los ojos y al término de la misma se operó la nariz. Fue una de las primeras famosas españolas en confesar en los medios que había recurrido al bisturí.
Dos matrimonios
Harta de llegar a ser estrella nunca se fue a América y a su vuelta la gran estrella del cine español era Sara Montiel que esteba reventando taquillas con El último cuplé (1957) y Maruja se sumó a la moda nostálgica de los años 20 con … Y después del cuplé (1959). Durante años tuvo que cargar con el estigma de que sus películas eran una imitación de las de Sara. Y es que de América se trago una novedad: se había casado en Venezuela con Espartaco Santoni y éste la convenció para crear MD Producciones, su propia productora con la que hicieron cintas como La corista (1959), La cumparsita (1961) o Abuelita Charlestón (1962). Su mayor éxito fue Pelusa (1960) cuyo guion también escribió y le sirvió para obtener el premio a mejor actriz del Sindicato del Espectáculo, equivalente a los Goya actuales.
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Tras el fracaso de El globo azul (1963) y El valle de las espadas (1963) la productora quebró y el matrimonio se rompió. Maruja se fue a Argentina para rodar La pérgola de las flores (1965) y rápidamente recuperó su vida sentimental con el bailaor Antonio Gades. Con él se casó en 1964 en San Antonio de la Florida en Madrid en una de esas bodas que marcaron época. Los padrinos fueron Luis Escobar y Lucía Bosé. Aunque a los cinco meses el matrimonio estaba roto no consiguieron firmar su divorcio hasta 1981. Él para entonces estaba saliendo con Pepa Flores Marisol con la que tenía ya dos hijas. Maruja por su parte desde finales de los 60 había tenido varios amores. El más mediático con Alfonso de Borbón-Dampierre. Según contaría años más tarde en sus memorias, ambos sabían que su historia de amor era circunstancial y ella estaba convencida de que algún día el duque de Cádiz se casaría con Carmen Martínez-Bordiú como así ocurrió.

Marujita y Sara Montiel.
Luego se unió a un bailarín argentino que previamente había salido con la actriz María Asquerino y luego llegó a su vida Gino, un joven italiano con el que estuvo años saliendo.
En 1976 tuvo su propio show televisivo, Risas y estrellas, y se sumó a la moda del destape posando en varias revistas y protagonizando Deseo carnal (1977) donde compartió protagonismo con Ágatha Lys. En los años ochenta se convirtió en colaboradora de Encarna Sánchez en la cadena COPE. En esa misma década comenzó su coqueteo con la prensa del corazón. Su relación con el joven torero Álvaro Amores ocupó varias portadas.
Amores y montajes
Fue el aperitivo de lo que vendría después cuando en 1998 se dejó ver en compañía de Daniel Ducret, recién separado de la princesa Estefanía de Mónaco. A finales de 1999 conoció en una discoteca madrileña al joven cubano Dinio García a principios de 2000 lo presentó en sociedad como su prometido. Durante meses ocuparon portadas y horas de televisión y la idea de montaje no se le iba a nadie de la cabeza. En 2001 rompieron tras conocerse la infidelidad de Dinio con Sonia Moldes. Llegó entonces la época de las críticas y los insultos en televisión.

Marujita y Dinio.
La Marujita de su última década se destacó sobre todo por su constante presencia en las televisiones. Se especializó en enfrentamientos: con Amor Romeria, con Pablo Sebastian, con Mila Ximénez... aunque los que más han perdurado en la memoria son los que protagonizó con Sara Montiel. La vieja rivalidad artística volvió a los platós en 2006 y 2007. La excusa es que Sara 'olvidó' invitar a Marujita a su boda con Tony Hernández. La Díaz aseguró que lo que no quería la Montiel es que ella le quitara protagonismo. Sara se marchó en 2013 y ahí estuvo Marujita que, ya en solitario, siguió visitando platós lo mismo par hacerse un polígrafo que para enfrentarse a Zeus, el hijo de su gran amiga. Polémicas bien remuneradas que casi consiguen opacar su exitosa carrera artística.