Mohamed VI y la sombra de la sucesión: Marruecos en un momento de incertidumbre
La delicada salud de Mohamed VI, de 62 años, ha generado especulaciones sobre su capacidad para gobernar y la sucesión, con rumores desmentidos de muerte clínica tras un traslado médico a Francia.

El Rey de Marruecos, Mohamed VI
El rey Mohamed VI de Marruecos, de 62 años, enfrenta una delicada situación de salud que ha generado especulaciones sobre su capacidad para gobernar y ha avivado el debate sobre la sucesión en el trono. Según el periódico El Español, el monarca fue trasladado recientemente a Francia para una revisión médica tras una recaída, en un contexto donde su estado de salud ha sido recurrentemente cuestionado.
Informes de medios como Algeria Gate y Maghreb Online han ido más allá, afirmando que Mohamed VI podría estar en estado de muerte clínica en un hospital de París tras sufrir un derrame cerebral y un ataque cardíaco agudo, llegando en un avión medicalizado al aeropuerto de Le Bourget. Estos reportes, sin embargo, han sido desmentidos por fuentes oficiales marroquíes, que acusan al gobierno argelino de difundir rumores para desviar la atención de escándalos internos, como la fuga del general Abdelkader Haddad.
A pesar de las especulaciones, las apariciones públicas de Mohamed VI, como la reciente inauguración de proyectos ferroviarios en Casablanca, buscan proyectar estabilidad. No obstante, su fragilidad física es cada vez más evidente. El reportaje de Le Monde titulado L’énigme Mohammed VI describe un "clima de fin de reinado", destacando momentos como la oración del Aid el-Adha en Tetuán, donde se le vio debilitado, incapaz de prosternarse, contrastando con un vídeo posterior en el que pilotaba una moto acuática en Cabo Negro, mostrando cierta vitalidad. Durante la visita de Emmanuel Macron a Marruecos en octubre de 2024, el rey apareció apoyándose en un bastón, reforzando la percepción de vulnerabilidad.
Chismógrafo
La extraña reaparición (controlada) de Lalla Salma, la consorte de Mohamed VI
David González
En este contexto, el príncipe heredero Moulay Hassan, de 22 años, ha asumido un rol cada vez más prominente, representando a su padre en cerca de 50 eventos en 2024, incluyendo actos políticos, deportivos y de defensa, como la inauguración del estadio Príncipe Moulay Abdellah en Rabat, donde pasó revista a la Guardia Real. También acompañó a Mohamed VI en la firma de acuerdos con Macron y recibió al presidente chino Xi Jinping en Casablanca. Según un agente de inteligencia occidental citado por El Español, el príncipe ya ha seleccionado a sus propios jefes militares, al futuro responsable de los servicios de inteligencia y a su equipo de asesores, preparándose para asumir el trono como Hassan III. Sin embargo, en Marruecos se descarta una abdicación, y un miembro del servicio de seguridad afirmó que "la institución real lo es todo" y que no habrá cambios hasta el fallecimiento del rey.
La relación con España
La relación de Mohamed VI con España también es relevante en este escenario. Moulay Hassan, con un profundo conocimiento de la cultura y lengua españolas, ha compartido encuentros con el presidente Pedro Sánchez, el ministro José Manuel Albares y los reyes Felipe VI y Letizia. El diputado melillense Amin Azmani señala que la estrategia marroquí de usar Ceuta y Melilla como herramienta de presión ha perdido prioridad debido a la situación interna, lo que representa una oportunidad para España. No obstante, la Asociación de Diplomáticos Españoles critica la falta de una unidad dedicada en el Ministerio de Exteriores para analizar escenarios estratégicos, lo que lleva a depender de perspectivas de países como Francia, EE. UU. o Reino Unido. Un ex cónsul en Marruecos confía en que la Casa Real española, con Camilo Villarino, esté preparando el terreno para un eventual cambio en la monarquía marroquí.

Moulay Hassan con Felipe VI.
El precedente histórico de la sucesión de Hassan II, padre de Mohamed VI, añade perspectiva. Fallecido en 1999 de un infarto, Hassan II mantuvo una intensa actividad pública hasta poco antes de su muerte, incluso asistiendo al desfile del Día de la Bastilla en París. Su funeral contó con la presencia de líderes como Jacques Chirac, Bill y Hillary Clinton, y el rey Juan Carlos I, reflejando la relevancia internacional de Marruecos. En la actualidad, el tema de la salud de Mohamed VI y la sucesión sigue siendo sensible, con medios como Le Monde criticados en Marruecos por abordar las intrigas palaciegas, mientras el país busca proyectar estabilidad en un momento de incertidumbre.