Daniel Pontes y el mal gesto en el homenaje a su jefa Lina Morgan: la cruda realidad de lo que pasó
El acto de colocación de una placa distintiva en el domicilio madrileño donde pasó los últimos 40 años de vida la inolvidable artista se vio empañado por los "complejos de inferioridad" de su heredero universal.

Daniel Pontes, abajo, segundo por la izquierda, en el homenaje a Lina Morgan.
En la mañana de este miércoles el mundo de la política y del arte quiso reconocer a María de los Ángeles López Segovia su trayectoria profesional y su amor a la ciudad que la vio nacer con la colocación de una placa distintiva en el domicilio madrileño donde pasó los últimos 40 años de vida. A la calle Samaria número 12 llegó en 1973.
Uno de los invitados fue Daniel Pontes, el hombre de confianza de Lina Morgan en los últimos años y que se convertiría en heredero universal al carecer la artista de herederos forzosos. La vedette no tenía ni padres, ni hijos, ni cónyuge. Así lo dispuso o se lo hicieron disponer en el tramo final de su vida. El teatro La Latina ya había sido vendido en 2010 a Jesús Cimarro, el señor que verdaderamente vela por la memoria y recuerdo de la siempre recordada "la tonta del bote". En dicho teatro hay rincones en homenaje a Lina Morgan. No hay más porque Daniel Pontes no los ha querido ceder. Como las cartas de Fran, un niño que con siete años enviaba cartas a Lina para poder trabajar con ella. Fran lo consiguió. Fue jefe de sala durante dos décadas. Las cartas deberían estar en el teatro. Eso es memoria histórica.
En el acto homenaje de esta semana, la artista y transformista Nacha La Macha interpretó la canción que le ha compuesto. Antes de conocer la letra y la música de esta composición Nacha la Macha se dirige a los presentes y entre ellos Daniel Pontes. El que fuera chófer de Lina Morgan puso un gesto de desprecio cuando la interviniente utilizó precisamente la palabra chófer para referirse a su persona. Tambien frunció el ceño cuando intervino la actriz Rosa Valenty. Quizás tampoco sea de su agrado para el heredero al estilo Raul Sénder.
Nacha la Macha utilizó la palabra correcta. Así comenzó Pontes en la vida de la madre de Lina Morgan. De chófer. Y durante años trasladó a su jefa de un sitio a otro. Al finalizar el acto, Daniel y Nacha tienen unas palabras.
ESdiario ha podido hablar con el transformista que ha triunfado durante 4 temporadas en el espectáculo de Nacho Cano, Malinche y éstas han sido sus palabras. "En una información que ha salido hoy dice que después me acerqué yo a pedirle disculpas y eso no es cierto. Yo no le he ofendido. Él miente diciendo que no ha sido su chófer. Lo he visto en infinidad de ocasiones siendo su chófer", aclara el artista que consiguió que el acto fuera de lo más tierno y colorido. "Lo que hay que tener es más educación, respeto y clase. Primero para no estar toda mi actuación hablando como se ve en los vídeos y segundo para interrumpirme con sus complejos de inferioridad", sentenció.
Daniel Pontes permaneció en segunda línea. Y permaneció en el lugar hasta el final porque no quería atender a la prensa que allí se encontraba para cubrir el acto. El acto homenaje tuvo lugar gracias a la iniciativa particular de un vecino de Lina Morgan en el edificio, Ignacio Cuenca, que lo hizo llegar al Ayuntamiento de Madrid y con la unanimidad de los votos de toda la comunidad se ha conseguido culminar la iniciativa de la colocación de la placa. La organización ha sido todo un éxito gracias al trabajo incansable del fan número 1, Jesús Garcia Orts.
(La polémica surgida en el acto de colocación de la placa en memoria de Lina Morgan fue exhaustivamente analizada por Jesús Manuel Ruiz en la tertulia rosa de los miércoles de ESdiario TV que puede ver a continuación).