La directora de la Guardia Civil va ‘en pijama del Primark’ a un acto por los guardias caídos
Mercedes González ha generado una desagradable polémica por su vestimenta en un homenaje para honrar a agentes fallecidos en acto de servicio. Lucía Etxebarría la retrata

Agentes con la corona y al fondo la directora de la Guardia Civil, Mercedes González.
La polémica ha vuelto a salpicar a la Guardia Civil y, en concreto, a su directora, Mercedes González Fernández, después de que su indumentaria durante el homenaje a los guardias civiles caídos en acto de servicio, celebrado el lunes en Madrid, haya provocado una auténtica tormenta en redes sociales.
La ceremonia, solemne por definición, ha quedado eclipsada por la elección estética de González, que acudió con un conjunto de cuadros que muchos internautas compararon sin dudar con “un pijama”. La etiqueta de #VaEnPijama se extendió en X (antes Twitter) en cuestión de horas, alimentada por comentarios que la tildaban de “falta de respeto” y de “vergüenza institucional”.
No solo los usuarios anónimos han señalado la elección de la directora. La asociación Jusapol País Vasco fue una de las primeras en lanzar un mensaje contundente:
“Vergonzosa vestimenta de la directora de la Guardia Civil en el homenaje a los guardias civiles caídos en acto de servicio. Luego ves a los agentes, cada uno con una uniformidad diferente, y compruebas el desprestigio de esta institución en manos socialistas”.
Un texto que ha encendido aún más las críticas hacia González, a quien se reprocha su aparente desconexión con la solemnidad del acto. “No se puede homenajear a quienes dieron su vida por España vestida como si salieras a hacer la compra”, decía un familiar de un agente caído, reflejando el malestar general.
Lucía Etxebarria y el “pijama de Primark”
La escritora Lucía Etxebarria también se sumó a la controversia, ironizando en redes sociales sobre la prenda en cuestión:
“La directora de la Guardia Civil, la socialista Mercedes González, en un homenaje a los agentes caídos en acto de servicio. Es la de los pantalones de cuadros. ¿Opiniones sobre el modelito?”.
Y más tarde remató con un tono entre burlón y crítico:
“La opinión general es que se ha ido al acto con el pijama de Primark. Yo lo tenía en rosa. ¿Alguno de vosotros también?”.
Sus palabras avivaron aún más el debate, que ha pasado de la simple anécdota estilística a un asunto de imagen institucional y respeto al protocolo.
Mercedes González, periodista de formación y ex secretaria general del PSOE en Madrid, llegó a la dirección de la Guardia Civil tras haber sido delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid y concejal en el Ayuntamiento de la capital. Su perfil político, muy ligado al sanchismo, ha sido uno de los argumentos más recurrentes en las críticas que apuntan al “uso partidista” y al “deterioro de la imagen” del cuerpo.
“Una cosa es la cercanía política y otra la falta de respeto al símbolo”, comentaba un veterano agente en declaraciones a ESdiario, recordando que el homenaje a los caídos “no es un acto cualquiera”.
Las redes se han llenado de mensajes que oscilan entre la burla y la indignación:
“Iba tremendamente inapropiada y con una falta de respeto terrible”,
“Se olvidó de quitarse el pijama”,
“Qué vergüenza lo de esta señora, qué poco respeto a quienes dieron su vida”.
Otros comentarios han ido más allá, señalando un deterioro moral e institucional:
“Es una forma de despreciar lo que representa la Guardia Civil. Que los agentes presentes tuvieran que soportar semejante atuendo en un acto público causa vergüenza ajena”.
Más allá del ruido mediático, la cuestión de fondo vuelve a ser la imagen pública de una institución que tradicionalmente ha gozado de respeto transversal. En el seno del cuerpo preocupa que este tipo de gestos, aparentemente menores, “refuerce la sensación de desarraigo y falta de rigor”.
“Cuando se pierde el sentido del protocolo, se pierde el respeto a la memoria”, resume un mando retirado.
La directora de la Guardia Civil, por el momento, no ha respondido públicamente a la polémica.