Fallece a los 94 años Cecilia Giménez, autora involuntaria del icónico 'Ecce Homo' de Borja
Transformó involuntariamente un modesto fresco del Ecce Homo en un fenómeno viral global conocido como el "Monkey Christ", ha fallecido este lunes a los 94 años en la residencia donde vivía, dejando atrás un legado de controversia, cariño popular y un inesperado boom turístico que salvó económicamente a su pueblo.

Ecce Homo de Borja.
Cecilia Giménez, la vecina de Borja que en 2012 se convirtió en un fenómeno mundial por su intento de restaurar el fresco Ecce Homo en el Santuario de la Misericordia, ha fallecido este lunes a los 94 años en la residencia de ancianos Sancti Spiritus del municipio aragonés, donde residía desde hacía varios años junto a su hijo. La noticia ha sido confirmada por el alcalde de Borja, Eduardo Arilla, quien ha expresado el profundo dolor de la localidad por la pérdida de una mujer "muy querida y cariñosa".
Cecilia Giménez, nacida en 1931 y apasionada por la pintura desde niña, aunque sin reconocimiento público previo, decidió intervenir por su cuenta en la modesta pintura mural realizada a principios del siglo XX por Elías García Martínez. El fresco, deteriorado por la humedad, era muy apreciado por los vecinos. Su "restauración" improvisada transformó por completo la imagen original de Jesucristo, generando inicialmente un gran escándalo mediático, controversia y oposición por parte de la familia del artista original.
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Ante la avalancha de críticas, Cecilia optó por recluirse en su domicilio, sintiéndose abrumada. "No podía más", relató en su momento. Sin embargo, los habitantes de Borja le organizaron una emotiva sorpresa: en el día de San Bartolomé, realizaron una romería hasta su casa, llenaron su jardín de flores y le gritaron "¡Viva Cecilia!" y "¡Te queremos!". Este gesto, recordado con emoción por su nieta Marisa Ibáñez y por Merche Pellicer, encargada del santuario, le dio fuerzas para seguir adelante. "Darse cuenta de que la gente la quería es lo que le permitió luchar", explicó Marisa.
Lo que comenzó como un error involuntario se convirtió en un inesperado fenómeno turístico y cultural. Desde 2012, más de 300.000 personas han visitado el Santuario de la Misericordia para contemplar la singular versión del Ecce Homo, atrayendo viajeros de todo el mundo e impulsando la economía local. Incluso llegaron a comercializarse productos como caramelos en Japón con la imagen restaurada. Los ingresos por entradas se destinan íntegramente a la Fundación Hospital Sancti Spiritus y Santuario de la Misericordia, para mejorar las instalaciones y apoyar a los mayores con menos recursos.

Cecilia Giménez.
Cecilia siempre insistió en que no buscó lucrarse: "Yo no me he querido aprovecharme ni lucrar de lo sucedido", declaró un año después del incidente. Desde el santuario la definen como "madre entregada, de lucha, fuerza y, sobre todo, generosidad", cualidades que le granjearon el cariño universal.
El alcalde Arilla ha destacado que Cecilia "cumplió su deseo de fallecer tranquila, con toda la sociedad borjana a su lado". "Es una gran pérdida para el pueblo, porque muere una persona que ha dado todo por el santuario y que ha puesto a Borja en el mapa mundial, promoviendo nuestro patrimonio", añadió. En los últimos años, su salud era frágil y padecía demencia senil.
Borja despide así a una figura icónica que, con un gesto bienintencionado, cambió para siempre la historia de su municipio.