El Príncipe William ficha una especialista en gestión de crisis en medio del escrutinio a Casa Real
El heredero al trono británico incorpora a Liza Ravenscroft, procedente de la agencia Edelman y apodada "sol a prueba de balas" por un exjefe, en medio del escrutinio continuo sobre la monarquía por escándalos pasados y tensiones familiares.

Príncipe Guillermo de Gales
El príncipe de Gales ha ampliado su equipo de comunicación en el Palacio de Kensington con la incorporación de Liza Ravenscroft, una reconocida especialista en relaciones públicas y gestión de crisis reclutada de la prestigiosa agencia global Edelman.
Según reveló el Daily Mail el pasado 10 de enero, y lo ha recogido también la edición francesa de Vanity Fair, Ravenscroft se une al servicio de prensa real en un rol oficialmente descrito como no relacionado con la gestión de crisis. Su principal responsabilidad será manejar las interacciones diarias con los medios de comunicación y apoyar el seguimiento de la agenda pública del príncipe y la princesa de Gales.
Ravenscroft llega con un currículum sólido y variado: trabajó ocho años como periodista en la BBC, pasó por France 24 y CBS, y ocupó puestos en comunicación corporativa en British Airways antes de llegar a Edelman, donde dirigía el equipo de Crisis & Issues del Reino Unido. En esta firma, se especializaba en asesorar a clientes de alto perfil en situaciones delicadas, desde campañas de boicot hasta acusaciones sexuales, riesgos de seguridad, geopolíticos o éticos, con el objetivo de resolver los problemas de forma rápida y con el menor daño reputacional posible.
Un antiguo jefe la describió como "bulletproof sunshine" (sol a prueba de balas), resaltando su capacidad para trabajar "codo con codo con grandes nombres en sus momentos más difíciles". En su perfil profesional, ella misma se presenta como una "maneadora de medios experimentada que cree en el poder de las relaciones sólidas para defender y cautivar a partes iguales".
El fichaje se produce en un contexto de persistente escrutinio mediático sobre la monarquía británica. Entre los desafíos más destacados figuran las repercusiones del caso del tío de William, el príncipe Andrés (ahora Andrés Mountbatten-Windsor), despojado de sus títulos militares y honores reales por el rey Carlos III debido a sus vínculos con el condenado Jeffrey Epstein y las acusaciones de abuso sexual (que él niega) formuladas por Virginia Giuffre. A ello se suman otras tensiones familiares y el interés constante de la prensa en la institución.
Aunque algunos analistas y fuentes consultadas por el Daily Mail relacionan el nombramiento con la necesidad de gestionar "turbulencias" recientes, y sugieren que podría fortalecer la alineación entre Kensington Palace y Buckingham Palace de cara a la futura sucesión de William, una fuente oficial del Palacio de Kensington ha desmentido cualquier vínculo con crisis específicas. "Liza se incorpora en un rol no relacionado con crisis en la oficina de prensa de KP, trabajando en la interacción diaria con la prensa que tiene Kensington Palace", explicó el insider. Añadió que los profesionales de comunicación de la Casa Real proceden de "una amplia variedad de antecedentes", lo que enriquece su enfoque.
Se sabe además que Ravenscroft mantiene una estrecha relación profesional con Julian Payne, exsecretario de comunicaciones del rey Carlos III y actual consejero delegado de Edelman, lo que ha alimentado especulaciones sobre un movimiento estratégico para mejorar la coordinación entre las oficinas reales.
Con esta incorporación, el príncipe William busca consolidar un equipo de comunicación versátil y experimentado, preparado para navegar el complejo panorama mediático actual mientras mantiene el enfoque en las labores institucionales, benéficas y públicas de los príncipes de Gales.
En la imagen inferior, William y Kate durante una reciente visita pública en Londres.