Casa Real activa el mayor plan de los últimos años para ocultar a la Princesa Leonor
Zarzuela no escucha algunos consejos dentro de la Institución y ‘cancela’ la agenda pública de la heredera de la Corona para los próximos meses.

La Princesa Leonor, durante la Pascua Militar, en el Palacio Real.
La Princesa Leonor de Borbón afronta un periodo inédito en su todavía breve vida institucional: un silencio público prolongado que no estaba en todos los guiones. Según cuenta el portal Monarquía Confidencial, la heredera al trono no tiene contempladas apariciones oficiales hasta el verano de 2026, coincidiendo con la finalización de su formación militar en la Academia General del Aire y, si no surge un acto de “máxima relevancia”, su imagen desaparecerá de la agenda pública por varios meses.
La estrategia oficial comunicada desde Casa Real busca sostener que este retraimiento busca priorizar y proteger la formación castrense de la futura reina, evitando distracciones mediáticas en un momento clave de su preparación para convertirse en jefa suprema de las Fuerzas Armadas. Zarzuela defiende que la discreción y el sigilo han sido siempre la línea de trabajo durante las etapas formativas de Leonor, pero el recorte en su presencia pública ha tenido efectos secundarios que no todos comparten puertas adentro.
Porque, según ha podido saber ESdiario, hay voces dentro de Zarzuela que ven con enorme sorpresa e incluso incomodidad esta especie de “cancelación mediática” de la heredera. No todos entienden por qué no se ha buscado un equilibrio entre su formación militar y un mantenimiento mínimo de su visibilidad institucional. Para algunos funcionarios y asesores próximos, dejar a la Princesa Leonor fuera de los focos durante tanto tiempo no solo es innecesario, sino contraproducente: la Corona necesita a su heredera en la conversación pública, y no solo como figura aislada en un entorno académico.
El silencio, sostienen estas fuentes internas, no siempre protege; a menudo crea interpretaciones y espacios vacíos que otros llenan con especulaciones. En una Casa Real que ha debido lidiar con retos de imagen en los últimos años, no todos desean ver a la futura reina prácticamente ausente de la escena institucional durante meses. Algunos asesores creen que se podría haber articulado una presencia mínima y simbólica para mantener el contacto con la ciudadanía sin interferir en su formación castrense.
Si nada cambia, Leonor no participará en actos públicos relevantes hasta al menos mediados de año. Cuando concluya su etapa en San Javier (Murcia), su reaparición será una de las grandes citas del calendario monárquico, un momento que promete recuperar la narrativa pública en torno a su figura.
Este silencio prolongado es, en sí mismo, una decisión polémica de Casa Real. Que en sus entresijos surjan resquemores y críticas internas es señal de que la jugada no ha sido unánimemente bienvenida. En un tiempo en que la Corona procura reforzarse como símbolo de unidad y continuidad, tapar la voz de la heredera durante meses puede ser un riesgo que algunos consideran innecesario en tiempos de conversación pública permanente.
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David Lozano