Desvelan el motivo por el que Juan Carlos no fue al entierro de Irene de Grecia y... no es la salud
La excusa oficial de su salud no convence tras aparecer relajado en Suiza celebrando con amigos; la versión extraoficial apunta a causas bien distintas...

El Rey Juan Carlos en la televisión francesa.
La ausencia del rey emérito Juan Carlos en los actos de despedida de su cuñada, la princesa Irene de Grecia, tanto en Madrid como en el Palacio de Tatoi, ha generado sorpresa y especulaciones en los círculos reales. Aunque la versión oficial insistió en que su estado de salud desaconsejaba tantos desplazamientos, una exclusiva publicada por Beatriz Cortázar en Informalia revela que el monarca se encontraba el pasado 15 de enero en Suiza, participando en la celebración privada del 74 cumpleaños del exrey Fuad II de Egipto.
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Según la información de Cortázar, el rey emérito acudió a este evento exclusivo acompañado de un selecto grupo de amigos y familiares. En una fotografía reciente se le ve junto a Sheikh Khalid Al Badr Mohammed Ahmed Al-Sabah, presidente de las federaciones asiáticas de juegos acuáticos en Kuwait. Ambos visten de forma muy informal y el rey aparece relajado y cómodo, lo que demuestra que su condición física le permite desplazarse y reunirse con viejos conocidos que lo visitan durante sus estancias internacionales.
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Esta imagen, la más actual del emérito, contrasta con la explicación oficial y ha avivado las críticas en varios entornos. La periodista apunta que la verdadera razón de su ausencia en los actos familiares por la princesa Irene podría estar relacionada con el reciente libro Reconciliación, escrito por Laurence Debray. La publicación ha generado malestar en la familia real, que se siente incómoda con este nuevo foco mediático que los sitúa nuevamente en el punto de mira. Ni siquiera las palabras cariñosas que el rey dedica a su esposa, a la que llama Sofi, han servido para limar asperezas ni para que posen juntos en una foto familiar que, según fuentes cercanas, ni desean ni consideran conveniente.
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