El amor frustrado de Felipe VI sale en defensa del hijo de Mette-Marit y arremete contra la prensa
La monarquía noruega se tambalea como nunca antes: el juicio por agresión sexual contra Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit, ha abierto una herida profunda en la Casa Real. Ahora ha terciado para criticar a la prensa ni más ni menos que una exnovia del rey de España.

En Noruega, el juicio contra Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit, ha sumido a la corona en la peor crisis de su historia reciente. Esta situación, unida a la aparición de la esposa del heredero en los famosos papeles de Jeffrey Epstein, ha convertido la crisis en algo casi insalvable. La aparición ante los medios de Haakon, padrastro del procesado Marius y futuro rey de Noruega, mostrando su apoyo moral y sentimental a su hijastro, ha sido como intentar apagar un fuego con gasolina.
Y, por si faltaba alguien para entrar en liza, ha reaparecido ante los medios del país nórdico la mismísima Eva Sannum, conocida por haber sido el gran amor frustrado de Felipe VI de España.
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Corría el año 1996 cuando Eva, entonces una joven modelo que vivía en Madrid, cruzó su camino con el del heredero español. Lo que comenzó como una relación discreta pronto se convirtió en un culebrón imposible de ocultar. La prensa se cebó con ella: su pasado en campañas de lencería, su vínculo con nombres como Ania Iglesias (de la primera edición de Gran Hermano) y su origen extranjero eran un cóctel que no encajaba con el perfil esperado para una futura reina.

va Sannum y Felipe en la boda de Mette-Marit
Por si fuera poco, la fría recepción de don Juan Carlos y doña Sofía fue la puntilla para un noviazgo que muchos veían abocado al fracaso. La presión mediática fue asfixiante. Un episodio especialmente doloroso fue la filtración de fotos privadas de la pareja frente al Taj Mahal, en India.
Aquel romance estalló en los titulares el 25 de agosto de 2001, cuando ambos acudieron juntos a la boda de Haakon de Noruega y Mette-Marit, marcando un antes y un después en la vida de esta mujer que, de la noche a la mañana, se vio bajo el implacable foco mediático.
Siempre se supo que uno de los grandes apoyos de Eva fue precisamente Mette-Marit. Ambas compartían un pasado polémico (sobre todo la hoy princesa heredera noruega) y se enfrentaron a implacables campañas de prensa. Una consiguió convertirse en esposa de un príncipe y la otra no.
Ahora, Eva ha reaparecido en un periódico del país nórdico para comentar el polémico juicio que se sigue contra Marius Borg Høiby por 38 cargos de presunta agresión sexual. En su artículo, la exmodelo se plantea el papel de la prensa, un asunto que parece haberle dejado huella. Sannum reflexiona sobre quién debería contar lo que está pasando en un proceso con “cientos de periodistas acreditados”: “¿Deberían ser los jueces o los periodistas?”.
A los periodistas los acusa de buscar el clickbait y afirma que, ante casos con tanto interés, si los medios no son capaces de “autoregularse desde dentro”, en su opinión debería ser “un juez el que diga qué puede contar la prensa y qué no”. Una opinión cuanto menos polémica en un país escandinavo donde la libertad de prensa siempre se ha considerado un derecho fundamental.