Moncloa ataca a la Reina Sofía: fracasa la maniobra universitaria para hundir su imagen
La Emérita recibirá un ‘honoris causa’ que ha provocado una reacción contraria y una campaña de protesta de profesores vinculados con el PSOE y la izquierda.

Doña Sofía, en la Asociación Banco de Alimentos de Vizcaya, este pasado lunes.
La Reina Sofía vuelve a situarse en el centro del foco mediático y político. Su próximo nombramiento como doctora honoris causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, un reconocimiento institucional a décadas de labor social, cultural y humanitaria, ha generado una inesperada controversia que va mucho más allá del ámbito académico. Y en Zarzuela no pasa desapercibido que el ruido mediático nace, una vez más, en un entorno mediático y político muy cercano a Moncloa.
El rector de la universidad canaria ha defendido públicamente la concesión del título, subrayando la trayectoria de la Reina Emérita en el ámbito social y filantrópico. La propuesta fue aprobada por el claustro universitario tras un procedimiento formal y a iniciativa de entidades vinculadas al Banco de Alimentos, con el aval institucional correspondiente.
Sin embargo, la distinción ha sido presentada por determinados sectores ideológicos como una decisión polémica, con críticas desde ámbitos universitarios vinculados a la izquierda y el PSOE. El debate ha sido amplificado por Eldiario.es, medio de referencia del sanchismo, que ha puesto el foco en supuestas discrepancias internas en la universidad y en la figura de la Emérita. En Zarzuela interpretan este enfoque como un movimiento calculado, no casual, para erosionar la imagen de la Corona en un momento de tensión política creciente entre la Casa Real y el Gobierno.
Ofensiva política contra la Emérita
Fuentes cercanas a la Casa del Rey consultadas por ESdiario consideran que se trata de un nuevo intento de Pedro Sánchez de desgastar simbólicamente a la institución monárquica, aprovechando el altavoz mediático de su entorno afín. El reconocimiento académico a Doña Sofía —que debería ser un acto estrictamente institucional— se convierte así en munición política dentro de la estrategia de desgaste de la Corona.
No es la primera vez que la figura de la Reina Sofía se convierte en objetivo indirecto del debate político. Su perfil discreto, su labor humanitaria y su papel histórico como pilar de estabilidad en la Monarquía parlamentaria han sido, paradójicamente, motivo de incomodidad para sectores que buscan abrir grietas simbólicas en la institución.
Zarzuela, en alerta ante la estrategia de Moncloa
En el Palacio de la Zarzuela existe preocupación por la utilización de espacios académicos y mediáticos como herramientas de confrontación política. El acto del honoris causa pretende ser una ceremonia de reconocimiento institucional, pero el ruido generado alrededor confirma, según fuentes internas, que el Gobierno de Sánchez no pierde ocasión de alimentar un relato crítico contra la Monarquía.
La Casa Real, por su parte, quiere blindar el acto de cualquier lectura política y subrayar su carácter estrictamente académico e institucional. No obstante, en círculos cercanos a la Corona se admite que la maniobra mediática revela el clima de hostilidad que se ha instalado entre Moncloa y Zarzuela, una tensión que no tiene precedentes recientes en la historia democrática.
En definitiva, lo que debería ser un reconocimiento a una figura histórica del Estado se ha transformado en un nuevo episodio del pulso político entre la Corona y el Gobierno, con Doña Sofía convertida, una vez más, en símbolo involuntario de una batalla que se libra en los despachos y en los titulares.
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David Lozano