Filtran la bronca entre Doña Letizia y los jefes de Leonor en la Armada: expulsada de Elcano
Trasciende una nueva polémica relacionada con la Reina y la Princesa. Una información apunta al tremendo choque entre la esposa del Rey Felipe VI y los responsables de su formación en el Buque Escuela.

La Reina Letizia con la Princesa Leonor en el Juan Sebastián de Elcano, en mayo.
La Reina Letizia vuelve a situarse en el centro de una delicada fricción con los estamentos militares y con la propia Casa Real, en un episodio que refleja hasta qué punto la consorte de Felipe VI pretende controlar cada detalle del camino institucional de la Princesa Leonor, incluso cuando ese camino está estrictamente regulado por la tradición castrense y la disciplina naval.
Según ha trascendido, la Reina trató de modificar aspectos tan sensibles como el menú y las condiciones de vida de su hija a bordo del buque escuela Juan Sebastián de Elcano, encontrándose con un muro protocolario que no admitía excepciones ni privilegios.
En la Armada, Leonor es una guardiamarina más, sujeta a las mismas normas que sus compañeros, y cualquier intento de trato diferenciado chocaba frontalmente con el espíritu formativo del viaje, tal y como cuenta la periodista Sara Olivo.
Detrás de esa insistencia hay algo más que una madre preocupada: hay un pulso silencioso entre la modernización que Letizia quiere imponer y la cultura centenaria de las Fuerzas Armadas. En Zarzuela se admite en privado que la Reina quiso marcar territorio, pero que sus pretensiones fueron, en la práctica, “desterradas” por los protocolos militares que ni siquiera la Casa Real puede forzar sin abrir una crisis institucional.
En ese contexto se entiende también la obsesión de Letizia por el control de la imagen y los detalles logísticos de Leonor, desde la seguridad hasta las condiciones personales, una vigilancia que ha generado incomodidad tanto en la Armada como en algunos sectores de la Casa del Rey, donde se teme que la futura Reina sea percibida como una heredera con privilegios en un entorno donde la igualdad entre cadetes es casi sagrada.
El caso del Elcano no es menor. Para la Princesa Leonor, este viaje supone uno de los hitos más importantes de su formación como futura jefa del Estado. Para la Reina Letizia, es un escenario que escapa a su control directo y donde sus exigencias han sido frenadas sin contemplaciones. Y para Zarzuela, es otro capítulo que revela la compleja dinámica interna de la Familia Real, donde la Reina consorte no duda en imponer su criterio, aunque eso implique un choque frontal con la tradición militar y con la propia lógica institucional de la monarquía.
En definitiva, el episodio del Elcano deja al descubierto una realidad incómoda: mientras Leonor se forjaba en la disciplina naval, su madre libra una batalla paralela para moldear cada detalle de su camino, aunque esa batalla tenga que librarse contra el peso de la historia, los uniformes y los protocolos que no entienden de coronas ni de voluntades personales.
Chismógrafo
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David Lozano