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Villa Favorita: el legado de los Thyssen que pasó de mansión de ensueño a hotel de lujo

La histórica residencia de los barones Thyssen en Lugano, Suiza, cerró un capítulo en 2015 con la venta a la familia italiana Invernizzi, poniendo fin a décadas de fiestas, colecciones de arte y disputas patrimoniales. Hoy, sigue siendo un emblema de lujo, historia y nostalgia aristocrática.

Tita Cervera y su hjja Carmen Thyssen.

Tita Cervera y su hjja Carmen Thyssen.Europa Press

David González
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Villa Favorita no es solo una mansión: es un símbolo del esplendor y la historia de la familia Thyssen. Construida en el siglo XVII por el diplomático Karl Konrad von Beroldingen y adquirida en 1932 por el barón empresario y filántropo alemán, la residencia ocupa más de 35.000 metros cuadrados y cuenta con múltiples construcciones y jardines que dominan el lago Ceresio.

Durante décadas, la villa albergó la Galería del Museo, con 20 salas donde se exhibió la excepcional colección de arte de la familia. Allí, los barones recibían a la élite financiera europea en fiestas exclusivas que aún se recuerdan como leyendas del lujo europeo.

Tras la muerte de Heini Thyssen, su esposa, Carmen Thyssen, heredó tanto la colección de arte como los negocios familiares. Con la gestión del TBG (Thyssen Bornemisza Group), la familia diversificó sus inversiones y consolidó un imperio industrial y financiero que había quedado debilitado por la guerra.

En 2002, los herederos firmaron el pacto de Basilea, distribuyendo más de 3.000 millones de euros y poniendo fin a años de disputas legales. "Con la conciliación se ha puesto orden, que es lo que quería mi esposo", declaró Carmen Thyssen, subrayando la importancia de preservar tanto el patrimonio como la paz familiar.

Villa Favorita.

Villa Favorita.Redes

Tras años intentando vender la villa, la baronesa finalmente cerró la operación en 2015 con la familia familia empresarial italiana por 80 millones de francos suizos (65 millones de euros). La transacción no estuvo exenta de polémica: el Tribunal Federal suizo resolvió un conflicto sobre la comisión del intermediario, imponiendo a Carmen el pago de 2.625.000 francos.

Entre los interesados figuraron la ciudad de Lugano, Ermenegildo Zegna, Carlo de Benedetti y el presidente de H&M, Stefan Persson, pero ninguna oferta alcanzó el valor que Carmen consideraba justo. Finalmente, Angelo Gilardoni actuó como intermediario y logró cerrar la operación, aunque la baronesa presentó una reclamación por no considerar que se buscara la mejor oferta posible.

Otra visión de Villa Favorita.

Otra visión de Villa Favorita.GTRES

Tras la venta, Carmen Thyssen destinó parte de los ingresos a dos casas de lujo en Escaldes-Engordany, Andorra, donde reside actualmente junto a su hijo Borja y su esposa Blanca Cuesta. La aristócrata, con nacionalidad suiza, aprovecha los convenios de doble imposición que Andorra ha firmado con distintos países para formalizar su residencia fiscal.

"Villa Favorita siempre será un recuerdo lleno de nostalgia", afirma una fuente cercana a la familia, destacando que, aunque la mansión ya no pertenece a los Thyssen, sigue siendo un símbolo del lujo y la historia familiar.

Borja Thyssen y la Baronesa Thyssen

Borja Thyssen y la Baronesa Thysseneuropa press

La villa, que durante décadas fue un centro de arte y sociedad, ahora tiene un futuro ligado al turismo de lujo. Aunque las autoridades de Lugano habían valorado adquirir parte de sus jardines para convertirlos en parque público, la operación nunca se concretó. Todo indica que Villa Favorita será reconvertida en hotel de lujo, permitiendo que el público continúe disfrutando, de algún modo, de su historia y esplendor.

Villa Favorita sigue siendo un icono de la aristocracia europea y del arte, un lugar donde se cruzan patrimonio, historia familiar y el lujo atemporal. La venta de 2015 solo marcó un cambio de manos, pero no el final de su leyenda.

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