De refugio personal a mina de oro: la casa rural de Paz Padilla en Girona que arrasa por más de 1.200 euros
La actriz no solo triunfa en televisión: su masía Can Miquelet, ubicada en Girona, se ha convertido en un exclusivo alojamiento turístico con alta rentabilidad. Así es la casa rural donde se refugia y cuánto cuesta alojarse.

Paz Padilla.
Paz Padilla es una de las figuras más poulares de nuestro país. Lejos del día de la pequeña pantalla, la gaditana lleva unos años de no parar. En los últimos tiempos ha participado en dos películas además de libros superventas como El humor de mi vida y Madre, una obra de teatro, su firma de moda No Ni Na junto a su hija Anna Ferrer, y una inteligente inversión en el sector inmobiliario.
Chismógrafo
Paz Padilla sorprende a su hija Anna con una impresionante despedida de soltera
Sara Conde
Precisamente en este último ámbito destaca uno de sus proyectos más llamativos y, hasta hace poco, discretos: Can Miquelet, una espectacular masía situada en Vilamarí, en la comarca gerundense del Pla de l’Estany. Este enclave, que combina historia, naturaleza y exclusividad, se ha convertido en su refugio personal… y también en un negocio rentable.
Construida en el año 1700 y completamente rehabilitada, la finca conserva la esencia de la arquitectura tradicional catalana, con muros de piedra, tejados de teja rojiza y amplios espacios abiertos al exterior. Rodeada de unas cinco hectáreas de terreno natural, ofrece la tranquilidad que la presentadora busca lejos del foco mediático.

Fachada de Can Miguelet, la casa rural de Paz Padilla.
La propiedad cuenta con capacidad para 14 personas, distribuidas en cinco habitaciones en la casa principal y un apartamento independiente, Villa Cádiz, con dos dormitorios, baño y cocina. Un espacio pensado tanto para el descanso familiar como para acoger a huéspedes que buscan una experiencia exclusiva.
En el interior, el equilibrio entre lo rústico y lo moderno marca el estilo. Vigas de madera vistas, suelos de terracota, muebles macizos y detalles tradicionales conviven con comodidades actuales. El salón, la cocina con isla central y el comedor con chimenea reflejan ese carácter acogedor que define toda la vivienda.

Una de las habitaciones de Can Miquelet.
Los dormitorios, decorados con mimo, mantienen una estética cálida con textiles suaves y lámparas de estilo clásico, mientras que los baños siguen la misma línea, con bañeras y muebles de inspiración antigua.
Pero si algo define a Can Miquelet es su exterior. Jardines amplios, zonas de descanso y una espectacular piscina de agua salada —con sistema de cerramiento para su uso durante todo el año— convierten este espacio en un auténtico oasis. A ello se suma un porche equipado con cocina, barbacoa y comedor al aire libre, además de zonas chill out donde Padilla disfruta con familiares y amigos.

Comedor de Can Miquelet.
No es extraño que este enclave sea también escenario de celebraciones privadas como la Nochevieja o encuentros íntimos que la propia presentadora comparte en redes sociales. De hecho, recientemente se la ha visto disfrutando del lugar junto a su entorno más cercano, en contraste con la atención mediática que sigue generando su vida personal.
Cuando no lo ocupa, Can Miquelet se alquila como alojamiento turístico, con estancias mínimas de dos noches y precios que rondan los 1.200 euros en temporada alta. Un modelo que confirma el olfato empresarial de Paz Padilla, capaz de transformar su refugio más íntimo en una fuente de ingresos sin renunciar a su esencia.

Parte del inmenso jardín de Can Miquelet.
Así, entre polémicas, proyectos y escapadas a Girona, la gaditana demuestra que su vida va mucho más allá de los platós: un equilibrio entre éxito profesional, negocio y la búsqueda constante de tranquilidad.