Wyoming ‘señala’ a Leonor en una nueva bronca entre el Emérito, el Rey y Doña Letizia
“Peor sería que estudiara periodismo, como su madre”, una frase que ha incendiado las redes sociales y que corresponde a un afilado sketch de El Intermedio.

El Emérito y Felipe VI, en el funeral de Fernando Gómez Acebo en Madrid.
Hay veces en las que el humor no busca solo hacer reír, sino incomodar. Señalar. Forzar una lectura. Y eso es exactamente lo que ha vuelto a hacer El Intermedio con una nueva entrega de su ya reconocible serie satírica El bribón y el Borbón, donde la monarquía española se convierte, una vez más, en materia prima para la ironía.
En esta ocasión, el foco se sitúa sobre el futuro académico de Leonor de Borbón, un tema que, en apariencia, podría parecer neutro, pero que el programa transforma en un escenario cargado de doble lectura. Sobre el plató, El Gran Wyoming y el humorista Raúl Pérez se meten en la piel de Juan Carlos I y Felipe VI para construir un diálogo que, bajo la apariencia de comedia, despliega una crítica reconocible.
El sketch arranca con una conversación aparentemente razonable: el “Felipe VI” plantea opciones académicas de alto nivel para su hija —Harvard, Cambridge, Georgetown—, mientras reconoce que a Leonor le atraen las Bellas Artes. Es entonces cuando el “Juan Carlos I” de Wyoming introduce el primer giro: descalifica esa inclinación con ironía y la reduce a una excentricidad juvenil.
Pero el momento clave llega con una frase que resume el tono de toda la pieza: “Peor sería que estudiara Periodismo, como su madre”. Una línea que no solo introduce a Letizia Ortiz en el relato, sino que activa uno de los mecanismos habituales del programa: el uso del sarcasmo para cuestionar, desde el humor, figuras e instituciones.
A partir de ahí, el sketch se mueve en una escalada de ironía cada vez más evidente. El “Rey Emérito” propone soluciones que rozan la caricatura —“cortarle el grifo”, forzar decisiones, incluso deslizar la idea de “aprender a cobrar comisiones y hacerse amiga de jeques”— en una clara alusión a polémicas del pasado que forman parte del imaginario colectivo . El resultado no es casual: es una construcción humorística que juega con referencias reconocibles para el espectador.
Pero lo relevante no es solo lo que se dice, sino cómo se recibe.
Tal y cómo ha comprobado ESdiario, este nuevo capítulo de El bribón y el Borbón ha tenido un impacto inmediato en redes sociales, donde el sketch ha circulado con rapidez, generando una reacción polarizada. Por un lado, elogios a la audacia del programa, a su capacidad para abordar temas sensibles con ironía y sin filtros; por otro, críticas dirigidas especialmente a Wyoming, acusado por algunos usuarios de cruzar líneas o de insistir en un tipo de humor que consideran excesivo.
No es la primera vez que ocurre.
De hecho, forma parte del ADN de un programa que, desde sus inicios, ha construido su identidad precisamente en esa frontera entre la sátira política y el entretenimiento, asumiendo que cada sketch puede convertirse en un punto de fricción pública. El Intermedio no busca la unanimidad. Busca impacto. Y en este caso, alimentando las malas relaciones entre el Rey Emérito y la actual Reina, la broma no ha pasado desapercibida.
Porque más allá de la broma concreta, lo que plantea este episodio es una reflexión más amplia sobre cómo se perciben determinadas figuras públicas, cómo se reinterpretan desde el humor y hasta qué punto ese humor puede o debe tener límites.
Chismógrafo
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David Lozano