Rocío Muñoz denuncia graves amenazas del entorno de Omar Montes para que abortara ilegalmente
La joven embarazada de seis meses desvela en televisión un turbio historial de coacciones, vigilancias y una supuesta doble vida del cantante.

Omar Montes.
El plató de ¡De Viernes! se ha convertido en el escenario de una de las confesiones más alarmantes de la crónica social. Rocío Muñoz, embarazada de seis meses, se sentó frente a las cámaras para denunciar el "calvario" que vive desde que comunicó su embarazo a Omar Montes. Lo que comenzó como una relación secreta de dos años a espaldas de la pareja oficial del artista, Lola Romero, ha derivado en una trama de presuntas coacciones, seguimientos y amenazas que ya están en manos de la justicia.
Según el desgarrador testimonio de Rocío, el cantante pasó de la alegría inicial a una exigencia radical de interrupción del embarazo tras la intervención de su entorno. "Me dijeron que si la familia de Lola se enteraba, corría peligro mi vida y la suya", confesó. El momento más siniestro ocurrió en la semana quince de gestación, cuando un amigo del artista presuntamente la retuvo en un coche para insistir en el aborto: "Me dijo que conocían clínicas que lo hacían en cualquier semana, aunque fuera ilegal. Ahí sentí miedo de verdad".
Pánico en la clínica y una doble vida al descubierto
Rocío asegura haber vivido momentos de vigilancia constante en su puesto de trabajo, lo que la obligó a pedir ayuda para no cerrar sola su centro de estética. Además de la presión física, denunció un "chantaje emocional" extremo por parte de la familia del músico, incluyendo supuestas amenazas de suicidio del padre de Omar para desestabilizarla. "He tenido que salir de mi casa mirando siempre hacia atrás por la seguridad de mi bebé", detalló visiblemente afectada.
La entrevista también sirvió para dinamitar la imagen pública de la relación entre Omar y Lola Romero. Rocío desveló que el cantante le aseguraba vivir una farsa por compromiso familiar: "Me decía que dormían en habitaciones separadas y que solo tenían una relación cordial por responsabilidad con el clan de ella". Según su versión, el embarazo fue fruto de una decisión consensuada tras años de encuentros habituales, una realidad que el artista intenta ahora esquivar mediante bloqueos telefónicos y burlas ante la prensa.
Finalmente, Rocío Muñoz ha decidido dejar el asunto en manos de sus abogados ante la negativa del artista a asumir su responsabilidad. Tras ser bloqueada de todas las vías de comunicación, la joven lanzó un último y tajante mensaje a cámara instando a Omar Montes a abandonar las burlas públicas y a "ser un hombre" ante la inminente batalla judicial por la paternidad. Con las pruebas guardadas en documentos legales y la firme intención de seguir adelante, el caso amenaza ahora con desmoronar definitivamente el imperio mediático y la reputación del cantante.