Letizia da la sorpresa y desentierra con un guiño a un hombre que marcó su pasado
La Reina Letizia ha vuelto a lucir uno de los diseños más icónicos y alabados de su etapa como Princesa de Asturias: el elegante vestido blanco de tweed de Felipe Varela que marcó sus primeros años en la Familia Real. Un look que no se ponía desde hace cinco años y que revive una de las colaboraciones más exitosas entre una royal y un diseñador español. ¿Qué significa este retorno?

La Reina Letizia visita la Academia de Oficiales de la Guardia Civil en Aranjuez
La reina Letizia ha visitado la Academia de Oficiales de la Guardia Civil en Aranjuez (Madrid), con motivo de la celebración del X Aniversario del nuevo edificio en el que encuentra ubicada la Academia, un complejo de más de 22.000 metros cuadrados que alberga 17 aulas, laboratorios de ciencias forenses y un salón de actos, además de la sede del Centro Universitario de la Guardia Civil (CUGC), donde los alumnos obtienen titulaciones de grado como Ingeniería de la Seguridad.
En su nueva aparición sorprendió rescatando uno de sus diseñaos más aplaudidos de Felipe Varela. Éste fue su diseñador de cabecera en sus primeros años como miembro de la Familia Real. La creación en concreto es un vestido blanco de tweed tipo Chanel del creador madrileño que estrenó en 2017, que le hemos visto hasta en 6 ocasiones, y que hacía 5 años que no se ponía.
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Cuando Letizia aterrizó en Zarzuela empezó también una carrera por definir su estilo y en sus primero años pasó por distintas etapas que eran escrutadas por los medios de comunicación nacionales e internacionales. Dos nombres claves de la moda patria fueron los creadores en los que la entonces princesa de Asturais consorte pareció apoyarse estéticamente a su llegada al mundo de la realeza: Lorenzo Caprile y Felipe Varela.
En 2004 Varela se encargó de diseñar los vestidos principales de la boda de los entonces Príncipes de Asturias. De su taller salió no solo el vestido de Letizia Ortiz, sino también los trajes de su madre, Paloma Rocasolano, y los de sus hermanas Érika y Telma. La discreción y lealtad que demostró en aquella ocasión marcaron el inicio de una larga y exitosa colaboración profesional.
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Los fundamentos de esa confianza se habían establecido incluso antes: la infanta Elena había lucido un diseño de Varela en la pedida de mano de Felipe y Letizia, lo que despertó el interés de la futura consorte. A partir de entonces, y durante casi diez años, Felipe Varela se consolidó como el diseñador de referencia de la princesa de Asturias, creando hasta el 90 % de sus looks hasta 2014, año de la proclamación de Felipe VI como rey. La relación iba más allá de lo profesional: Varela era una persona de absoluta confianza para quien en aquel momento de Letizia Ortiz. Parte de su círculo casi inacesible para la prensa.
Con la llegada al trono de Felipe VI y Letizia se produjo la incorporación de la estilista Eva Fernández como responsable del vestuario de la consorte española. En ese momento, la reina amplió el abanico de marcas y diseñadores con los que se vestía. Varela desapareció de su armario. Aunque sería conveniente decir que no entraron nuevas piezas ya que la reina, practicante del retail (rehuso de prendas) como ha ocurrido ahora con Varela.

Felipe Varela.
Pero, ¿qué pasó para que se rompiera la relación entre la reina y su diseñador de cabecera? Algunas fuentes aseguran que la responsable de la decisión es la citada Eva Fernández. La decisión fue recibida con entusiasmo por parte del sector textil español que se quejaba de que el 90% del armario de la entonces princesa consorte era de Felipe Varela.
Otras fuentes aseguran que Varela se sintió en parte desilisionado con Letizia por la decisión tomada y que decidió borrarla de su memorias y que en su día a día no existes como persona de reverancia. Ahora un traje del pasado recuerda una de las relaciones más fructíferas entre creador y musa en el mundo de la moda.