Leonor toma una decisión jamás vista en la Familia Real y causa pánico en Zarzuela
La Princesa quiere cerrar su formación militar por todo lo alto, y nunca mejor dicho. En su paso por San Javier quiere afrontar un retonunca realizado por los Borbones

La Princesa con sus compañeros, en el Ala 14 del Ejército del Aire en Albacete.
La Princesa Leonor vuelve a situarse en el centro de todas las miradas tras conocerse uno de los retos más arriesgados de toda su formación militar. La heredera al trono realizará un curso de paracaidismo en la base aérea de Alcantarilla, en Murcia, convirtiéndose así en la primera integrante de la Familia Real española en enfrentarse a este tipo de instrucción extrema.
Un paso histórico dentro de la Corona, pero también una decisión que, según apuntan fuentes cercanas al entorno real, ha generado una enorme inquietud en Zarzuela y especialmente en la Reina Letizia.
Porque si algo caracteriza a la esposa de Felipe VI es su faceta de madre extremadamente protectora. Letizia siempre ha intentado mantener a Leonor y la Infanta Sofía alejadas de la sobreexposición y de cualquier situación que pudiera ponerlas en peligro. Y aunque comprende perfectamente la importancia institucional de la formación militar de su hija, hay determinadas actividades que considera excesivamente arriesgadas e incluso innecesarias para alguien que, en el futuro, ocupará el trono de España.
El salto en paracaídas sería precisamente una de ellas.La futura reina no solo deberá superar entrenamientos físicos de máxima exigencia, sino enfrentarse a maniobras que implican un importante componente de riesgo. Y eso es algo que, como es lógico, no termina de tranquilizar a Letizia. En el entorno de Casa Real existe preocupación por el nivel de exposición al peligro al que se está sometiendo Leonor durante esta etapa de instrucción militar intensiva, especialmente después de verla embarcada en ejercicios cada vez más duros durante los últimos meses.
La Princesa de Asturias ha demostrado desde el inicio de su formación una determinación absoluta por integrarse como una cadete más, sin privilegios ni diferencias respecto a sus compañeros. Ya ocurrió durante su paso por la Academia Militar de Zaragoza y volvió a quedar claro a bordo del Juan Sebastián Elcano, donde participó en maniobras exigentes en alta mar. Ahora, con este curso de paracaidismo, Leonor da un paso todavía más impactante y simbólico.
Y no es un detalle menor. Ni Felipe VI ni el Rey Juan Carlos realizaron este tipo de formación aérea extrema, por lo que Leonor volverá a marcar un precedente dentro de la monarquía española. Un gesto que refuerza la imagen de disciplina, preparación y compromiso que Zarzuela quiere proyectar sobre la heredera, aunque puertas adentro la situación se viva con bastante más tensión de la que se intenta aparentar públicamente.
Porque detrás de la imagen institucional existe también una madre que sufre. Doña Letizia nunca ha llevado bien la idea de ver a su hija expuesta a situaciones de peligro físico y considera que ciertas pruebas forman parte de una exhibición innecesaria de dureza militar. De hecho, quienes conocen bien a la Reina aseguran que este tipo de actividades le generan una ansiedad constante, aunque siempre haya optado por mantener una imagen de absoluta discreción y serenidad ante las cámaras.
Leonor, sin embargo, parece decidida a seguir adelante con cada desafío que se le pone por delante. La heredera quiere demostrar que está preparada para asumir cualquier responsabilidad y que su papel futuro al frente de la Corona exige también sacrificio, disciplina y fortaleza. Incluso aunque eso implique enfrentarse a los temores de su propia madre.
Y mientras la princesa continúa acumulando experiencias inéditas dentro de la Familia Real, en Zarzuela muchos empiezan a preguntarse hasta dónde llegará esta estrategia de formación militar extrema que tantos titulares está dejando… pero que también mantiene en vilo a la Reina Letizia.
Chismógrafo
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David Lozano