Con Freud hemos topado: Jonathan Andic encuentra una explicación a sus mensajes
La defensa del heredero de Mango sostiene que las frases utilizadas por la Fiscalía formaban parte de una terapia basada en conceptos del psicoanálisis y denuncia que se han sacado de contexto para construir un relato incriminatorio.
Jonathan Andic.
Pocas frases habían causado tanto impacto en la investigación por la muerte de Isak Andic como aquella que salió a la luz esta semana: “No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte”. El mensaje, atribuido a Jonathan Andic y recogido por la Fiscalía entre los indicios de una supuesta mala relación con su padre, provocó una enorme conmoción. Ahora, la defensa del heredero de Mango ha decidido responder. Y lo ha hecho recurriendo nada menos que a Sigmund Freud.
Los abogados de Jonathan Andic sostienen que la frase difundida estos días no puede analizarse de forma aislada ni fuera del contexto en el que fue escrita. Según explican, formaba parte de un mensaje mucho más amplio y de un proceso terapéutico familiar en el que se utilizaban determinadas referencias metafóricas para trabajar aspectos emocionales relacionados con la figura paterna.
La defensa recuerda que el mensaje comenzaba con un afectuoso “Hola viejo, ¿qué tal, habéis llegado bien? Me quedé un poco preocupado con lo del avión” y concluía con un “espero que disfrutes de este verano, te mando muchos besos”. Para los abogados de Jonathan Andic, presentar únicamente una frase intermedia supone desvirtuar completamente el sentido del texto.
Puro Freud
Es ahí donde aparece Freud. Los abogados explican que las referencias a la muerte del padre se enmarcaban dentro de un proceso terapéutico basado en conceptos clásicos del psicoanálisis, entre ellos la conocida idea freudiana de “matar al padre”, entendida no como una amenaza real, sino como una metáfora asociada al crecimiento personal, la emancipación emocional y la superación de determinadas dependencias psicológicas.
Según la defensa, incluso los Mossos d'Esquadra reflejan en la causa la existencia de sesiones terapéuticas en las que se utilizaban este tipo de expresiones simbólicas. Por ello consideran que determinadas filtraciones buscan construir una interpretación interesada de conversaciones que, vistas en su conjunto, tendrían un significado completamente distinto.
La explicación no elimina el peso que la Fiscalía otorga a esos mensajes dentro de la investigación, pero sí introduce un nuevo elemento en un caso que ha ido acumulando giros inesperados desde que la muerte del fundador de Mango dejó de considerarse un accidente para convertirse en una de las causas judiciales más mediáticas del país.
Porque si hasta ahora el debate giraba alrededor de una frase que parecía difícil de explicar, la estrategia de la defensa pasa precisamente por eso: explicarla. Y hacerlo de la mano de un invitado inesperado en una investigación criminal: Sigmund Freud.