La muestra final de cariño de Leonor a la Reina Sofía que impacta en Grecia
La Princesa de Asturias es una apasionada de los idiomas y quiere rendirle un homenaje a su abuela aprendiendo su lengua

La Princesa Leonor y la Reina Sofía en el Palacio de Marivent, el 4 de agosto.
La Princesa Leonor continúa ampliando una formación que va mucho más allá de lo estrictamente militar e institucional. La heredera de la Corona mantiene desde hace años una particular inquietud por los idiomas y ahora ha puesto sus ojos en una lengua con un significado muy especial para su familia: el griego. Un interés que, lejos de ser una simple curiosidad académica, tiene un componente emocional evidente por su estrecha vinculación con su abuela, la Reina Sofía.
Leonor ha aprovechado sus estancias privadas en Grecia para acercarse a la lengua y a la cultura del país. No habla todavía griego con fluidez, pero sí muestra curiosidad por aprender expresiones y familiarizarse con el idioma que forma parte de las raíces familiares de la Reina Emérita. Según fuentes cercanas a Palacio citadas, la Princesa aprovecha precisamente esos viajes para interesarse por el habla local.
La información de Monarquía Confidencial pone el foco en esa inquietud lingüística de la heredera y en cómo sus viajes privados a Grecia han servido también para alimentar ese interés. El medio destaca que Leonor siente una especial curiosidad por el griego mientras continúa avanzando en el estudio del árabe, dentro de su exigente preparación personal.
Pero detrás de ese interés por el griego hay algo mucho más bonito que una nueva destreza lingüística. Es, sobre todo, una forma de acercarse a su abuela cuando la Reina Sofía afronta ya una etapa avanzada de su vida. Leonor conoce perfectamente la importancia que Grecia tiene para su abuela y la profunda conexión emocional que mantiene con la tierra en la que nació. Aprender aunque sea unas palabras de su idioma materno supone, de alguna manera, acercarse a una parte esencial de la historia de Sofía.
Y ese detalle no ha pasado desapercibido precisamente en Grecia. La presencia de la Familia Real española en el país despierta un interés especial, pero todavía más cuando se trata de una joven que algún día será Reina de España y que, además, es nieta de una antigua Princesa de Grecia. Leonor ha pasado algunos días de sus vacaciones estivales en territorio griego en diferentes ocasiones y ese vínculo familiar continúa siendo uno de los elementos que explican la especial relación de los Borbones con el país heleno.
La imagen de Leonor intentando familiarizarse con el idioma de su abuela encaja, además, con una personalidad que ha ido demostrando una creciente inquietud por los idiomas. Su preparación incluye el dominio del inglés y el conocimiento de otras lenguas, mientras actualmente continúa avanzando en árabe, un idioma especialmente complejo y que forma parte de su formación privada.
Pero el griego es diferente. No se trata de una lengua que vaya a necesitar necesariamente para sus futuras obligaciones institucionales. Su valor es fundamentalmente personal. Es el idioma de su abuela, de la familia materna de Doña Sofía y de un país que continúa formando parte de los recuerdos y afectos de la Reina emérita.
La conexión entre abuela y nieta adquiere así una nueva dimensión. Sofía siempre ha mantenido una relación especialmente estrecha con sus nietos y, pese a que su protagonismo institucional es hoy mucho más limitado que durante los años en los que fue Reina, continúa siendo una figura de enorme importancia dentro de la familia. Leonor, consciente de ello, parece estar encontrando una manera muy particular de conservar y reforzar ese vínculo.
También resulta significativo que sea precisamente Grecia el escenario elegido para esa aproximación. Las vacaciones privadas permiten a Leonor desenvolverse con una libertad muy diferente a la de sus compromisos oficiales. Sin cámaras oficiales, sin discursos y sin la rigidez del protocolo, la heredera puede mostrar intereses personales que difícilmente aparecen durante su agenda institucional.
Grecia es, además, un territorio conocido para la Familia Real española. La relación con la familia real helena se mantiene a través de numerosos vínculos familiares y de amistad, y la Reina Sofía continúa siendo el principal puente entre ambas casas. Por eso, que su nieta muestre interés por la lengua griega tiene una lectura añadida.
Leonor está construyendo su propio perfil como futura Reina, pero gestos como este recuerdan que detrás de la heredera existe también una joven que mantiene muy presentes sus raíces familiares. Y en este caso, la mejor prueba puede estar en algo tan sencillo como querer aprender algunas palabras de la lengua que habla su abuela.
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David Lozano