ESdiario

Filtran la polémica orden de Doña Letizia contra las Infantas Elena y Cristina

Es una regla no escrita en la Casa Real para evitar momentos y encuentros incómodos durante el largo verano en el Palacio de Marivent. Vuelven los comentarios sobre las cuñadas

La Reina Letizia, el pasado 8 de agosto en Palma.

La Reina Letizia, el pasado 8 de agosto en Palma.GTRES

David Lozano
Publicado por

Creado:

Actualizado:

El verano en Marivent tiene sus propias reglas. Algunas están recogidas en protocolos, otras forman parte de la tradición y existe una que, aunque nadie ha puesto por escrito, se cumple con una precisión casi matemática. La llegada de los Reyes a Mallorca obliga a despejar el terreno familiar: las Infantas Elena y Cristina y sus hijos abandonan la residencia antes de que Felipe VI, la Reina Letizia, Leonor y Sofía hagan acto de presencia.

Es una de esas normas no escritas que explican mucho más de lo que parece sobre la actual configuración de la Familia Real. Porque detrás de la aparente normalidad de las vacaciones mallorquinas existe una auténtica operación de encaje de agendas, estancias y espacios para evitar un encuentro que, a estas alturas, parece cuidadosamente descartado.

Según revela Monarquía Confidencial, cuando Letizia llega a Marivent no puede quedar en el complejo ningún miembro de la familia política del Rey, con una única excepción: la Reina Sofía.

La fórmula se ha repetido este verano. Durante el mes de julio, Doña Sofía ejerció de anfitriona y recibió en Mallorca a sus hijas, las Infantas Elena y Cristina, además de a varios de sus nietos. Una escena familiar que durante años habría resultado completamente natural, pero que ahora tiene una fecha de caducidad perfectamente delimitada. Antes de que lleguen los Reyes, todos deben haber abandonado Marivent.

No es una cuestión menor. La separación de tiempos evita que se produzca una convivencia entre Letizia y sus cuñadas y, sobre todo, impide que Leonor y Sofía coincidan en la residencia oficial con sus primos. La fractura que se ha ido produciendo en el seno de la familia de Felipe VI durante los últimos años tiene así su reflejo más evidente precisamente en el lugar que durante décadas fue escenario de las tradicionales vacaciones de los Borbones.

La imagen de una gran familia reunida en Mallorca parece cosa del pasado.

Y las principales damnificadas de esta situación son precisamente las dos hijas de Felipe VI. Leonor y Sofía apenas mantienen contacto público con sus primos, y los encuentros familiares en los que coinciden las dos ramas de la familia son cada vez más excepcionales. El Rey sí ha mantenido contactos puntuales con sus hermanas y con algunos miembros de su familia, pero en esos encuentros no suelen estar presentes sus hijas.

La estrategia tiene además una explicación que desde el entorno de Zarzuela se vincula directamente con la protección de la heredera. La prioridad sería reducir al mínimo la exposición de Leonor y Sofía a posibles polémicas protagonizadas por sus primos y evitar que la Princesa de Asturias quede asociada públicamente a controversias que puedan afectar a la imagen de la Corona. Un auténtico cortafuegos familiar que se activa especialmente durante el verano mallorquín.

Felipe VI ha ido construyendo una nueva relación con su familia en la que el núcleo central está formado por Letizia, Leonor y Sofía. La presencia de Doña Sofía funciona como una excepción cuidadosamente mantenida, probablemente por su condición de madre del Rey y por el vínculo que conserva con sus nietas. En cambio, las Infantas Elena y Cristina han quedado fuera de esa ecuación estival.

Lo más llamativo es que no hace falta una orden ni una prohibición formal. Basta con organizar las vacaciones de tal manera que las dos ramas nunca coincidan.

Una especie de relevo familiar perfectamente sincronizado.

Y aunque públicamente la Casa Real evita entrar en detalles sobre las relaciones privadas entre sus miembros, la planificación de Marivent dice mucho. La Familia Real es mucho más reducida que aquella enorme fotografía familiar de los años de Juan Carlos I. Felipe VI ha optado por un modelo de monarquía más contenido.

Así, mientras las fotografías oficiales muestran un verano aparentemente tranquilo en Mallorca, detrás de las puertas de Marivent existe una organización mucho más compleja. 

La norma no está escrita en ningún documento oficial. Nadie la anuncia. Nadie la confirma públicamente. Pero se cumple. Cuando Letizia llega a Marivent, las infantas Elena y Cristina ya no están.

tracking