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Lio con Omar Montes, que acaba en el hospital: medio millón de euros, graves amenazas y denuncias

Rocío Muñoz está en la recta final de su embarazo y no pasa unos días tranquilos. Reconoce tener “miedo” mientras su caso está ya judicializado

Omar Montes ha pasado por quirófano tras romperse un nudillo boxeando

REMITIDA / HANDOUT por TIKTOK OMAR MONTES
Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma
27/8/2026

Omar Montes ha pasado por quirófano tras romperse un nudillo boxeando REMITIDA / HANDOUT por TIKTOK OMAR MONTES Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma 27/8/2026TIKTOK OMAR MONTES

David Lozano
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Rocío Muñoz afronta la recta final de su embarazo en medio de una batalla que está muy lejos de terminar. A pocos días de convertirse en madre por primera vez, la empresaria ha reaparecido públicamente con un mensaje contundente: mantiene que Omar Montes es el padre del niño que espera y anuncia que acudirá a los tribunales para reclamar judicialmente la paternidad en cuanto nazca el bebé.

Pero la situación ha dado un giro todavía más preocupante. Rocío asegura que ha comenzado a recibir mensajes agresivos y amenazas dirigidas directamente contra su bebé a través de las redes sociales. “Tengo miedo”, ha reconocido, explicando que estos mensajes ya han sido puestos en conocimiento de la Justicia. No ha señalado públicamente quién estaría detrás de ellos, por lo que será ahora la investigación la que determine su procedencia y alcance.

La empresaria ha decidido no dar un paso atrás pese al enfrentamiento judicial abierto con el cantante. Omar Montes, que ha negado su versión, emprendió acciones legales contra ella y reclama 500.000 euros por un presunto delito de injurias y calumnias, al considerar que sus declaraciones han perjudicado gravemente su imagen.

Lejos de amedrentarse, Rocío insiste en que será la Justicia la que termine poniendo cada cosa en su sitio. Su mensaje es inequívoco: “Saldrá la verdad”. Y ha confirmado que hará público el resultado de la reclamación de paternidad porque quiere demostrar que no ha mentido y que tampoco es, como se le ha acusado, una oportunista.

La clave está ahora en el nacimiento. Rocío ha explicado que la demanda de paternidad se presentará en cuanto nazca el niño, momento en el que podrá afrontarse la correspondiente prueba biológica. De esta manera, el nacimiento que debería poner punto final a un embarazo marcado por la polémica puede convertirse, paradójicamente, en el comienzo de una nueva batalla judicial.

Mientras tanto, la futura madre intenta concentrarse en la llegada de su hijo. Ya ha acudido en varias ocasiones al hospital para someterse a monitorización y asegura que lo tiene todo preparado para el nacimiento. Incluso ha elegido el nombre del pequeño, aunque ha decidido mantenerlo en secreto. Lo único que ha dejado claro es que no se llamará Omar. Su respuesta cuando le preguntaron por esa posibilidad fue tajante: “Ni loca”.

Rocío sostiene que el embarazo, pese a todas las turbulencias que lo han acompañado, ha transcurrido bien desde el punto de vista médico. El problema se encuentra ahora fuera del embarazo: una guerra mediática y judicial que ha ido creciendo hasta el punto de que asegura tener miedo por los mensajes recibidos contra su futuro hijo.

Y precisamente ese es el aspecto que más preocupa en esta nueva fase del conflicto. Hasta ahora, el enfrentamiento se había desarrollado fundamentalmente alrededor de las declaraciones de Rocío, la negativa de Omar y las respectivas acciones legales. Ahora, según el relato de la empresaria, el bebé que todavía no ha nacido se ha convertido también en destinatario de mensajes intimidatorios.

Rocío se muestra firme. No quiere revelar todavía el nombre de su hijo, pero sí está dispuesta a revelar el resultado de la prueba que determine quién es su padre. “Lo diré para que se sepa que yo no he mentido”, ha asegurado.

Omar Montes, operado de urgencia

Los problemas se le acumulan a Omar Montes, el de Pan Bendito ha sido operado de urgencia.

Tal y como ha revelado él mismo a través de su cuenta de TikTok, se ha roto un nudillo boxeando y los médicos le han dicho que no quedaba más remedio que pasar por quirófano. "El problema es que la fractura no es limpia, son muchos fragmentos. No afecta a la diáfisis del hueso, sino que afecta a la articulación, a toda la cabeza. Está hundido, son muchos fragmentos y está colapsado. Aparte, en el hueso de al lado tienes un quistecito, que es un punto frágil si quieres seguir boxeando. Entonces, seguramente lo tenemos que rellenar también", ha explicado el traumatólogo encargado de operarle en uno de los vídeos que ha compartido con sus seguidores, lamentándose de que esta lesión implica "bastante tiempo de recuperación, de inmovilización" y al tratarse de una "fractura grave" no podrá practicar su deporte favorito en una larga temporada.

Con el brazo escayolado desde la cama del hospital y con su habitual sentido del humor, Omar se despedía de sus fans antes de entrar en quirófano bromeando: "Volveré. Lo bueno es que si me muero os dais cuenta rápido. Se entera uno siempre más de las desgracias que de lo bueno. En tres horillas nos vemos".

Horas después, ya operado, ha actualizado su estado para contar cómo ha ido la operación. "Estoy muerto vivo, en una situación de la ostia. Sigo con la anestesia y estoy viendo gnomos a caballo" ha expresado divertido, revelando que aunque "va a haber mal rato todavía", "ha salido todo bien gracias a Dios" y pronto podrá volver a casa para continuar con su recuperación.

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