El palo para el Rey Felipe que oculta Zarzuela: muere el amigo que pagó su luna de miel
Josep Cusí fallecía a los 92 años y conocíamos de su estrecha relación con el Emérito. Pero lo que no sabíamos era lo que le unía al actual Monarca. Vínculos íntimos y desconocidos
Los Reyes Felipe y Letizia en una imagen de archivo.
Se lo contábamos en ESdiario, la muerte de Josep Cusí, a los 92 años, permitió conocer estos días una parte de la historia del hombre que durante décadas estuvo al lado de Juan Carlos I, especialmente en el mundo de la vela. Armador del Bribón, compañero de regatas y amigo íntimo del Rey Emérito, su nombre aparecía ligado inevitablemente a aquella etapa de la vida del monarca.
Pero ahora emerge una dimensión mucho menos conocida de su relación con la Familia Real: Cusí no fue solamente una persona fundamental para Don Juan Carlos. También tuvo un papel relevante en la vida de Felipe VI y Letizia.
Durante años, su figura quedó asociada prácticamente en exclusiva a la amistad con el Emérito. La relación entre ambos comenzó en los años setenta y se consolidó alrededor de una pasión compartida, la vela. Cusí fue el armador de los distintos Bribón con los que Juan Carlos cosechó importantes éxitos deportivos. Pero aquella relación fue mucho más allá de las regatas: existía una confianza personal que se prolongó durante décadas y que sobrevivió incluso a la marcha del emérito a Abu Dabi.
Monarquía Confidencial permite ahora poner el foco en una faceta de Cusí que había permanecido mucho más discreta: su relación con Felipe VI. Y el dato que emerge resulta especialmente llamativo porque afecta a uno de los episodios más personales de la vida del actual Rey: Josep Cusí contribuyó a financiar la luna de miel de Felipe y Letizia.
No fue una cantidad simbólica. Según la información publicada, el viaje de novios, realizado en 2004, tuvo un coste de alrededor de 467.000 dólares, de los cuales unos 269.000 fueron abonados por una empresa vinculada a Cusí, mientras que el resto corrió a cargo de Juan Carlos I. El viaje incluyó destinos como Camboya, Fiyi, Samoa, Estados Unidos y México y se desarrolló con un elevado grado de discreción.
El episodio adquiere ahora una dimensión diferente. El hombre al que durante estos días se ha presentado fundamentalmente como “el amigo de Juan Carlos” fue también una figura de confianza para la siguiente generación de la Familia Real. Un vínculo que, por razones evidentes, permaneció mucho más alejado del foco público.
Y es precisamente ese detalle el que convierte la muerte de Cusí en algo más que la desaparición de uno de los grandes compañeros de Juan Carlos en el mar. Su trayectoria permite reconstruir una relación que atravesó generaciones: estuvo junto al entonces Príncipe cuando comenzaba su carrera deportiva, acompañó al Rey Emérito durante décadas y terminó participando discretamente en uno de los capítulos más íntimos de la vida de Felipe VI.
Cusí era, además, un hombre acostumbrado a la discreción. Empresario y deportista, llegó a participar en los Juegos Olímpicos de México de 1968 como tirador y desarrolló posteriormente una importante actividad empresarial vinculada al mundo marítimo. Su pasión por el mar terminó siendo el hilo conductor de una amistad histórica con Juan Carlos.
Pero ahora, tras su fallecimiento, su verdadera dimensión dentro del entorno de la Corona empieza a conocerse con mayor claridad. No fue únicamente el hombre que acompañaba a Juan Carlos en las regatas. También fue alguien que, llegado el momento, ayudó económicamente a su hijo en un episodio tan especial como su viaje de novios.
Y ahí queda quizá la parte más desconocida de su legado. Josep Cusí fue uno de esos personajes que permanecieron durante décadas en segundo plano mientras alrededor de ellos se escribía buena parte de la historia de la Familia Real española. Su nombre estuvo ligado al Rey emérito, pero su relación con Felipe VI demuestra que aquella confianza no terminó con una generación.