Zarzuela responde: denuncia el “despropósito” de Pedro Sánchez
En la Casa Real tienen claro que no pueden seguir guardando silencio a los ataques, impulsados desde el Ejecutivo, a la Corona. Se ha acabado eso de no responder

Pedro Sánchez y el Rey Felipe en la XXVIII Conferencia de Presidentes.
Algo está cambiando en Zarzuela. Durante años, la Casa del Rey ha convertido la discreción en una de sus principales armas frente a las polémicas políticas. Felipe VI ha mantenido una calculada distancia con el debate partidista y ha evitado responder públicamente a las críticas procedentes de Moncloa. Pero esa estrategia del silencio empieza a resquebrajarse. El entorno del Rey ya no se calla ante Pedro Sánchez.
Se lo venimos contando desde hace meses en ESdiario. El último episodio ha provocado un profundo malestar en los círculos más próximos a Felipe VI. Las palabras del presidente del Gobierno sobre la ausencia del Rey en Ceuta han sido interpretadas en Zarzuela como un intento de trasladar al Monarca una responsabilidad que, según estas fuentes, no le corresponde. La cuestión no es menor: detrás de una visita institucional se encuentra una compleja coordinación entre la Jefatura del Estado y el Ejecutivo, especialmente cuando se trata de una ciudad autónoma sometida a una enorme presión geopolítica.
Monarquía Confidencial revela precisamente el alcance de ese enfado. Fuentes cercanas a la Casa del Rey califican de “locura” y “despropósito” el relato trasladado por Sánchez y consideran que el Gobierno está intentando presentar como una decisión personal de Felipe VI una cuestión que requiere necesariamente coordinación institucional.
Y aquí aparece la verdadera dimensión política del asunto. Zarzuela empieza a perder la paciencia. La sucesión de episodios de las últimas semanas ha ido acumulando tensión entre la Casa del Rey y Moncloa, con Ceuta como último escenario de una discrepancia que ya resulta difícil de ocultar.
No es la primera vez. Se lo contábamos en primicia en ESdiario, hace unos días, las declaraciones de la ministra Elma Saiz sobre una eventual visita de Felipe VI a Ceuta provocaron también un considerable enfado en el entorno de la Corona. Desde Zarzuela se llegó a trasladar entonces que el Rey estaba “molesto” y se recordó algo fundamental: Felipe VI no realiza movimientos institucionales de esta naturaleza sin la correspondiente coordinación con el Gobierno.
Ahora el problema vuelve a aparecer, pero con un protagonista de mayor rango: Pedro Sánchez.
La cuestión que irrita especialmente en Zarzuela es que el relato de Moncloa termine colocando sobre Felipe VI la responsabilidad de una ausencia cuando, según las fuentes citadas, las decisiones sobre una visita de estas características no pueden abordarse unilateralmente. El resultado es una imagen pública en la que el Gobierno parece desmarcarse de una decisión institucional que exige precisamente entendimiento entre ambas partes.
Y eso es lo verdaderamente novedoso.
Durante mucho tiempo, la respuesta de Zarzuela ante este tipo de situaciones ha sido el silencio. La Corona no entra en polémicas políticas, no replica cada declaración y evita convertir sus discrepancias con el Ejecutivo en un espectáculo público. Pero el goteo constante de desencuentros está provocando un cambio de actitud.
Felipe VI ha mantenido escrupulosamente su papel constitucional. Precisamente por eso, en su entorno comienza a existir la sensación de que guardar silencio ante determinadas afirmaciones puede terminar siendo contraproducente.
Ceuta se ha convertido en el símbolo de esa nueva etapa. La ciudad autónoma atraviesa una situación especialmente delicada y cualquier movimiento del Rey tiene una evidente dimensión institucional y política. Presentar la ausencia del Monarca como una decisión exclusivamente suya, cuando su agenda debe coordinarse con el Ejecutivo, ha sido recibido como un desplazamiento de responsabilidades que en Zarzuela consideran inaceptable.
La consecuencia es una brecha cada vez más visible entre las dos instituciones que deberían funcionar con máxima coordinación.
Moncloa habla. Zarzuela empieza a responder.
Y aunque Felipe VI seguirá sin entrar directamente en la batalla partidista, el mensaje que llega desde su entorno es inequívoco: la Casa del Rey no está dispuesta a aceptar que se atribuyan al Monarca decisiones o responsabilidades que, según sus fuentes, corresponden a una relación institucional mucho más compleja.
Y Zarzuela sigue su hoja de ruta y este 2 de septiembre, día de la Ciudad Autónoma de Ceuta, ha querido lanzar un mensaje contundente a través de sus redes sociales. Con una imagen en el salón de Palacio presidida por tres banderas, la de Ceuta, la de España y la de la Unión Europea y un texto claro, contundente y sencillo:
Hoy, 2 de septiembre, es el Día de Ceuta.
La Corona y todos, con nuestra ciudad.
Unidad, convivencia y futuro.