Cayetano Martínez de Irujo contra su hermano Carlos de Alba: "El rastro de mi madre ha desaparecido completamente en Liria"
El duque de Arjona se abre en una contundente entrevista con ¡Hola! coincidiendo con el centenario del nacimiento de Cayetana de Alba y cuestiona cómo se está preservando el legado de su madre. Cayetano recuerda además sus difíciles relaciones con sus hermanos mayores y revela qué ha quedado de la duquesa en los palacios de la familia.

Cayetano Martínez de Irujo.
Cayetano Martínez de Irujo ha concedido una entrevista a la revista ¡Hola!. El motivo es encarar el tercer trimestre de este año en el que se ha celebrado el centenario del nacimiento de su madre, la recordada Cayetana de Alba. Un aniversario que, a juicio del duque de Arjona, no ha sido todo lo relevante que debería para la casa de Alba.
El reportaje para la revista del saludo lo realiza en uno de los palacios señeros de la Casa de Alba, el más importante en el norte de España, el Palacio de Arbaizenea en San Sebastián, propiedad que heredó Cayetano. "Un orgullo, un honor y un privilegio", así describe el duque haber recibido esta herencia de su madre.
Un palacio que Cayetano que ha mantenido, aunque con reservas respecto al cómo: "Se celebraban bodas, pero solo presencié una desde mi cuarto y vi cómo trataban todo… Dentro de mi mentalidad, mi forma de ser y mi respeto a la tradición, considero que utilizar un palacio así para beneficio económico con la excusa de mantenerlo es inapropiado y ventajista. Hay otras maneras de ganar dinero para mantener casas y palacios como este, lo que pasa es que hay que trabajar más y la vía fácil es alquilarlo para ganar dinero".
"Utilizar un palacio así para beneficio económico con la excusa de mantenerlo es inapropiado y ventajista. Hay otras maneras de mantenerlo, lo que pasa es que hay que trabajar más", añade. Una declaración que puede entenderse como un dardo a su hermano Carlos, actual duque de Alba.
Chismógrafo
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David González
No es el único en la larga entrevista con la revista rosa. Asegura, el duque de Arjona que, mientras la propiedad de San Sebastián está llena de recuerdos de la duquesa de Alba, "su rastro ha desaparecido completamente en Liria y en Dueñas", precisamente las dos propiedades que gestiona el duque de Alba.
De hecho recalca Cayetano que, salvo la exposición dedicada a su madre que se podrá ver en Liria desde el próximo 30 de septiembre, el resto de actos de homenaje al centenario, como el documental de Netflix, es obra suya: "Fui a ver a Carlos, le conté el programa, estuvo de acuerdo y me apoyó en todo, como Eugenia y Fernando. La exposición la ha organizado Eugenia, en connivencia con Fernando, Carlos y conmigo. Los cuatro hemos estado involucrados desde el primer momento. Y han venido a lo que han podido".

Carlos Fitz-James Stuart, duque de Alba.
La charla vuelve a poner en claro la mala relación entre los Alba. Una desconexión de Cayetano con sus hermanos mayores, Carlos y Alfonso, que colea desde siempre. "Mis hermanos mayores eran como unos señores a los que saludabas como el que saluda a un conocido… Fernando y yo no teníamos relación con ellos. Cuando nació Eugenia, nos quedamos en medio de ninguna parte. Ese es el problema".
De hecho, aún siguen clavados en él recuerdos que le han marcado y que ya contó en su libro de memorias, De Cayetano a Cayetana (Esfera de los Libros, 2019), como la forma en la que les comunicaron a él y a su hermano Fernando con el que compartía habitación la muerte de su padre, Luis Martínez de Irujo el 30 de septiembre de 1972: "Vino un hermano nuestro y, como en las películas de Dickens, se sentó en una de las habitaciones y dijo: "Vengo a deciros que papá está en el cielo". Salimos los dos corriendo y llorando… No te creas que él vino a consolarnos ni a darnos un abrazo o algo de cariño".

Cayetana de Alba.
En ese mismo libro también habló sobre lo complicado de su relación con su madre, tal vez porque tenían el mismo carácter. Unos problemas que llegaron a solucionar en los últimos años de vida de la duquesa. "Lo menos bueno que hizo fue ser madre, pero por desconocimiento. Fue hija única y, a los siete años, perdió a mi abuela. No tuvo ninguna referencia. Es entendible. Luego, heredó un imperio, reconstruyó Liria…", reflexiona Cayetano.
Una larga entrevista en la que se abre de nuevo y deja clara su postura sobre la actual Casa de Alba: "La Casa de Alba la formamos mis cinco hermanos y yo. Eso es evidente. Ya nuestros hijos no. La de Alba es la única casa en el mundo que ha mantenido el mayorazgo en nuestra generación en contra de varios hermanos, cuando se hizo la donación. Se hizo para que el patrimonio se mantuviera unido. Simplemente, el primero que nació es quien tiene ese privilegio. No sé los demás, pero yo lo he aceptado y estoy plenamente de acuerdo con la decisión de mi madre y de la historia, que siempre ha sido así".