Julio Iglesias machaca a Pedro Sánchez con un dato del accidente de Toledo
El cantante rompe su silencio tras la tragedia ferroviaria de Urda con un contundente mensaje contra el Gobierno sobre el mantenimiento de las infraestructuras.

Pedro Sánchez y Emiliano García-Page, en el CECOPI de Toledo.
Julio Iglesias ha vuelto a pronunciarse y, esta vez, el escenario elegido es la tragedia ferroviaria que ha conmocionado a España. El cantante, que suele mantenerse alejado de la actualidad política nacional, ha difundido un comunicado en el que expresa su dolor por las víctimas del accidente de Urda, en Toledo, pero también pone el foco en una cuestión que trasciende las condolencias: el estado de las infraestructuras y la necesidad de revisar exhaustivamente aquello que se construye. Un mensaje que, en plena conmoción por el siniestro, vuelve a situar al artista en una posición incómoda para el Gobierno de Pedro Sánchez.
El texto no es una simple nota de pésame. Iglesias ha elegido una palabra especialmente rotunda para encabezarlo: "Injusticia". Y a partir de ahí desarrolla una reflexión sobre el precio que puede tener la modernización cuando no va acompañada, a su juicio, de un cuidado riguroso de las instalaciones. "Todo lo que avanza en la vida tiene que ir siempre acompañado de una revisión exhaustiva de lo que se ha construido", escribe el artista.
No hace tanto, tal y como les contamos en ESdiario, que Julio Iglesias abrió un frente judicial contra Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, después de que esta se pronunciara públicamente sobre las acusaciones formuladas por dos exempleadas del cantante. El artista consideró que las declaraciones de Díaz lesionaban su honor y acudió a los tribunales para exigir una rectificación y una indemnización. La batalla legal convirtió a Iglesias en protagonista de un choque directo con una de las principales figuras del Ejecutivo.
En julio de 2026, el cantante presentó una demanda por intromisión ilegítima en su derecho al honor y a la intimidad personal, con una reclamación de 50.000 euros. El conflicto se originó en unos mensajes publicados por Díaz en redes sociales y en sus declaraciones en Televisión Española en enero, cuando se conocieron las denuncias de las antiguas trabajadoras. La Fiscalía archivó la denuncia contra Iglesias por falta de jurisdicción y competencia de los tribunales españoles.
El procedimiento tuvo, además, un primer revés procesal: el Tribunal Supremo rechazó en septiembre la demanda por considerar que no era competente para tramitarla, al entender que las manifestaciones cuestionadas no estaban vinculadas al ejercicio de las funciones ministeriales de Díaz. La decisión señaló que el asunto correspondía a los tribunales civiles de instancia.
Ahora, con el país pendiente de las consecuencias del accidente ferroviario, Iglesias vuelve a lanzar un mensaje que pone el foco en las responsabilidades y en la vigilancia de las infraestructuras. "La vida y las nuevas técnicas hacen posible que las comunicaciones sean más rápidas y que todo se modernice. Pero, al mismo tiempo, hacen necesario que se cuiden y se vigilen profundamente", advierte en su comunicado.
El cantante también dirige unas palabras a los familiares y amigos de las víctimas, a quienes traslada su cariño y solidaridad. "Mi alma podría haber viajado en este tren con todos nosotros", afirma, en una frase que subraya la dimensión humana de la tragedia y la sensación de vulnerabilidad que ha dejado el siniestro.
Su reflexión llega, además, apenas diez meses después del accidente mortal de Adamuz, en Córdoba, otra tragedia ferroviaria que dejó decenas de víctimas. La repetición de accidentes de esta magnitud alimenta las preguntas sobre el mantenimiento, la seguridad y la capacidad de las infraestructuras para responder a las exigencias de una red ferroviaria moderna. Las causas concretas del siniestro de Urda deberán establecerse mediante la investigación correspondiente, pero el debate sobre la seguridad vuelve inevitablemente al primer plano.