ESdiario

El Hormiguero

La SER ataca a Pablo Motos y queda en ridículo por sus propios ingresos públicos

El presentador de El Hormiguero se ve envuelto en una nueva polémica tras un ataque de la cadena de Prisa sobre la promoción institucional en Andalucía, obviando que ellos reciben mucha más publicidad institucional

Pablo Motos, presentador de 'El Hormiguero'

Pablo Motos, presentador de 'El Hormiguero'ATRESMEDIA

Publicado por
Ana Quintanilla

Creado:

Actualizado:

El periodista y presentador de El Hormiguero, Pablo Motos, ha protagonizado un nuevo episodio de controversia tras un ataque de la cadena SER, que lo acusó de recibir grandes sumas de dinero por la publicidad institucional en Andalucía. 

Y esque, lo que parecía ser una crítica hacia su programa y los medios que reciben financiación pública, pronto se transformó en un revés para la propia emisora, cuando salieron a la luz los considerables pagos que la SER también recibe de diversos organismos.

La crítica a Pablo Motos

El punto de partida de la polémica fue un hilo de Twitter, que ha publicado el periodista Pablo Haro, quien destapó cuánto ha ganado la SER de publicidad institucional del Gobierno en 2023 a través de varios organismos. En su mensaje, Haro expuso cómo la cadena de radio se beneficia de importantes contratos publicitarios, lo que dio pie a los usuarios a cuestionar la ética detrás de sus críticas a Motos.

El ataque inicial de la SER se centró en señalar que El Hormiguero estaría recibiendo dinero público a través de campañas de publicidad institucional, lo que ha generado una imagen negativa de Motos como presunto beneficiario de recursos públicos para fines comerciales. 

Sin embargo, cuando los usuarios comenzaron a investigar más a fondo, pronto quedó claro que la cadena de Prisa también recibía pagos considerables de parte de instituciones públicas y otras entidades privadas.

El boomerang de la SER

La crítica contra Motos, que parecía basada en una premisa de moralidad y transparencia en los medios, pronto se convirtió en un boomerang que terminó golpeando a la propia SER. 

Los pagos a la SER por parte de las administraciones y empresas privadas no son una novedad, pero el hecho de que la emisora se posicionara como moralizadora en este tema generó el rechazo de muchos usuarios de redes sociales, que señalaron la hipocresía detrás de sus acusaciones.

tracking