todo es mentira
Ione Belarra exige vetar a Paula Fraga del programa de Risto… y se lleva un zasca épico
La ministra exigió vetar la presencia de la colaboradora de Cuatro en el futuro por sus opiniones sobre las mujeres trans, pero Mejide no cedió y fue vapuleada con una frase demoledora que dejó helada a la dirigente de Podemos

Un momento del enfrentamiento de Ione Belarra en Todo es Mentira
El programa Todo es mentira vivió una tarde especialmente convulsa, con el conflicto entre Israel y Palestina como telón de fondo. Las tensiones políticas se colaron en el plató cuando se abordó la manera en que los partidos españoles están instrumentalizando el conflicto. En ese marco, la podemita y ex ministra Ione Belarra, que estaba perdiendo por goleada el debate, giró la conversación hacia el feminismo y la agenda de género con el fin de intentar asirse a algo antes de despeñarse.
Fue entonces cuando la Belarra dio un paso al frente. La ex ministra exigió a Risto Mejide que no volviera a invitar a la abogada penalista Paula Fraga, su contricante en la conversación, a quien acusó de mantener “discursos tránsfobos” al afirmar que las mujeres trans “no son mujeres”. La ex ministra se acogió al comodín de moda, lo de Fraga era, según ella, un "discurso de odio"
El presentador, lejos de plegarse, mantuvo el tipo. Risto dejó claro que en su programa no se aplican vetos ni censura previa, recordando que el objetivo del formato es dar voz a diferentes sensibilidades, incluso aunque incomoden a parte de la audiencia. “Nosotros no vamos a cancelar a nadie en este programa. No vamos a respaldar los discursos de odio”, replicó.
Un zasca de los que pican, al emplear la palabras "cancelación". Pero el momento más tenso llegó al final. Paula Fraga, hasta entonces tapada en sus palabras por la vociferante Belarra, aprovechó un instante de silencio de la podemita para devolver la pelota con una frase que sacudió el plató: “Si no sabes lo que es una mujer, ¿cómo vas a hacer políticas para las mujeres?”. El zasca se viralizó en redes sociales en cuestión de minutos, dejando a Belarra sin más argumentos.