Palo interno en TVE a Sánchez: CCOO denuncia a Javier Ruiz y a Jesús Cintora
Mientras el presidente de RTVE, José Pablo López saca pecho por la audiencia, los trabajadores de la televisión pública le muestran la cruda realidad

Miriam Moreno, Javier Ruiz y Adela González en la presentación de la temporada de TVE,
Septiembre ha sido un buen mes para las audiencias de TVE. La 1 crece y saca pecho de un 11,6% de cuota de pantalla, un dato con el que José Pablo López, el máximo responsable de la cadena, no ha dudado en presumir públicamente. “A veces acertamos, otras nos equivocamos y corregimos”, escribió en X, como si el éxito fuese fruto de la gestión y no de una coyuntura.
Porque lo cierto es que detrás de esa subida se esconde un doble truco: por un lado, el hundimiento histórico de Telecinco; y por otro, una millonaria inversión en programas de dudosa vocación de servicio público. Una estrategia que, según denuncian desde dentro de la propia corporación, se basa en inflar los datos “a cualquier precio”.
Y aquí llega lo llamativo: las críticas no proceden de la oposición ni de voces incómodas para el Gobierno. Vienen de la izquierda, concretamente de CCOO, el sindicato de referencia en la casa. Sus quejas son demoledoras y ponen el dedo en la llaga sobre el modelo de televisión que impulsa López, al que acusan de externalizar contenidos, precarizar a los trabajadores y despreciar el talento interno.
En un comunicado, CCOO denuncia que, aunque los platós de Prado del Rey parecen a pleno rendimiento, cada vez se encargan más programas a productoras externas que llegan con su propio personal. Y subrayan que resulta incomprensible teniendo en cuenta que RTVE cuenta con el mayor porcentaje de periodistas propios de toda Europa. Ejemplos sobran: Mañaneros 360, Directo al grano o Malas lenguas, aplaudidos en audiencia, pero levantados con equipos ajenos.
Pero lo que más ha escocido es la crítica directa a dos buques insignia de la televisión sanchista: los espacios de Jesús Cintora y Javier Ruiz. Programas que, según la plantilla, simbolizan la conversión de TVE en un mero proveedor de platós, cuando debería ser una referencia en producción propia. “El talento también está dentro”, remarcan con ironía, apuntando al ninguneo de quienes llevan años trabajando en la casa.
El sindicato va más allá y denuncia recortes en pluses, complementos y responsabilidades que afectan sobre todo a los trabajadores más precarios y a los contratos formativos. Una paradoja: mientras se disparan los gastos en productoras externas, se les niega a los propios empleados complementos básicos. “Un disparate que solo genera tensiones y dificulta la operatividad de la empresa”, zanjan.
En resumen, septiembre deja un crecimiento en audiencia, sí, pero acompañado de un terremoto interno: por primera vez, las críticas más duras a la gestión de RTVE no llegan de la oposición, sino desde la propia izquierda sindical. Y lo hacen señalando, con nombre y apellidos, a los programas estrella del sanchismo mediático.
Chismógrafo
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Maribel Fernández