ESdiario

Sarah Santaolalla se luce tuiteando que EEUU “bombardea al pueblo” mientras Maduro es capturado

La tertuliana sanchista, pareja de Javier Ruiz, vuelve a colocarse en el centro de la polémica al calificar como “crimen de guerra” la intervención estadounidense en Venezuela, ignorando la tiranía de Maduro

Sarah Santaolalla

Sarah SantaolallaTVE

Publicado por
Sandra Sánchez

Creado:

Actualizado:

Si había dudas sobre cómo Sarah Santaolalla podía superar su propio historial de comentarios polémicos, este 2026 ha dejado claro que no decepciona. La comentarista, habitual defensora de posiciones sincronizadas con el sanchismo, ha publicado un tuit sobre la intervención militar estadounidense en Venezuela que ha dejado a muchos boquiabiertos:

“No, Estados Unidos bombardea al pueblo venezolano y Trump secuestra a Nicolás Maduro y a su mujer. Primeros crímenes de guerra de 2026”, escribió, en lo que ya se interpreta como un ejemplo perfecto de la distorsión de la realidad en tiempo real.

Porque, mientras millones de venezolanos celebran que la dictadura de Maduro finalmente se tambalea, Santaolalla decide poner el foco en Trump y en los supuestos bombardeos sobre la población, olvidando que el régimen chavista ha oprimido, arruinado y desplazado a la nación durante más de dos décadas.

No es la primera vez que la comentarista hace el ridículo: entre relatos sobre políticas inexistentes y defensas de dictaduras con argumentos de sofá, sus intervenciones se han convertido en una especie de manual de cómo ignorar la realidad en 280 caracteres o ante una cámara. Y ahora suma un tuit sobre supuestos “crímenes de guerra” mientras el mundo presencia la caída de Maduro.

Que alguien le pase un mapa, un periódico y un mínimo de contexto histórico. Porque calificar de “crímenes de guerra” la captura de un dictador y su esposa por parte de fuerzas internacionales mientras se acaba de liberar a millones de venezolanos, solo demuestra una combinación de dogmatismo ideológico y desconexión absoluta con los hechos.

Sarah Santaolalla, por supuesto, seguirá justificando lo injustificable, mientras el resto del planeta observa cómo se redefine el término “ridículo” versión 2026.

tracking