accidente ferroviario
Escándalo en la SER: burlas sobre trenes mientras España entierra a 43 muertos
La indecencia vuelve a instalarse en la radio de Prisa. En pleno luto nacional por los 43 fallecidos en dos trágicos accidentes ferroviarios, el programa Hora Veintipico ha desatado una tormenta de indignación al hacer bromas sobre trenes justo cuando decenas de familias despiden a sus seres queridos. Una provocación intolerable que retrata, una vez más, a una cadena desconectada del dolor real de los españoles.

El humorista y presentador de la Cadena SER, Héctor de Miguel, 'Quequé'.
España llora a sus muertos. Funerales, minutos de silencio y banderas a media asta marcan estos días una tragedia que ha sacudido a todo el país. Pero mientras las familias intentan recomponerse del golpe, en los micrófonos de la Cadena SER alguien decidió que era buen momento para seguir con las “bromitas”.
El protagonista del nuevo escándalo es el programa Hora Veintipico, un espacio que presume de hacer “actualidad con menos periodismo”, aunque cada vez más oyentes se preguntan si no será, directamente, menos humanidad.
Un vídeo viral que retrata a la SER
El detonante de la polémica es un vídeo difundido en la red social X que en pocas horas superó las 300.000 visualizaciones. En él aparece el presentador Héctor de Miguel, con su tono habitual, su pose despreocupada y el característico fondo azul del programa, iniciando una frase que muchos interpretan como el preludio de una chanza ferroviaria.
Todo ello, insisten los críticos, cuando el país aún no ha asimilado la magnitud de la tragedia.
El texto que acompaña al vídeo es demoledor:
«43 muertos en dos accidentes de tren y en la SER estos malnacidos haciendo bromitas de trenes. Asco.»
Las redes estallan: “provocación” y “asco”
La reacción no se hizo esperar. Lejos de tratarse de una polémica de nicho o ideológica, la indignación se extendió como la pólvora entre usuarios de todo signo político. Los calificativos se repiten: “provocación”, “falta de respeto”, “alegría por el sufrimiento ajeno”.
Algunos comentarios van más allá y señalan directamente a los responsables económicos:
“Los anunciantes deberían retirar su publicidad”, “Que paguen en audiencia lo que hacen con los muertos”, “Luego hablan de ética y valores”.
La sensación general es clara: no se trata de humor negro, sino de una burla obscena en el peor momento posible.
Cuando la sátira cruza la línea roja
Hora Veintipico se emite de lunes a jueves a las 20:45 horas y se presenta como un espacio satírico. Sin embargo, incluso dentro del humor existen límites que no deberían traspasarse jamás: el respeto a las víctimas y a sus familias.
Lo ocurrido ha reabierto un debate incómodo para ciertos sectores mediáticos: ¿todo vale cuando quien hace la broma se considera moralmente superior? ¿La etiqueta de “sátira” sirve como salvoconducto para reírse del dolor ajeno?
Para miles de oyentes, la respuesta es un rotundo no.
Silencio absoluto de la cadena
Lejos de apagar el incendio, el comportamiento de la emisora lo ha avivado. Ni la cuenta oficial del programa ni la dirección de la Cadena SER han ofrecido hasta ahora disculpas, explicaciones o una mínima muestra de empatía.
Un silencio que muchos interpretan como desprecio y que refuerza la idea de una cadena encerrada en su burbuja ideológica, incapaz de entender el pulso real de la calle.
España exige respeto
Mientras el país sigue de luto, el episodio deja una pregunta incómoda flotando en el aire: ¿hasta cuándo se tolerará que determinados comunicadores jueguen a provocar con tragedias recientes sin asumir ninguna consecuencia?
España no pide censura. Pide algo mucho más básico: respeto. Y lo pide ya.