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La televisión pública se agarra a Hitler para disparar contra Vox tras el terremoto del 8-F en Aragón

La desesperación se ha colado esta semana en la televisión pública: tras el terremoto electoral del 8-F en Aragón y el salto de Vox, RTVE ha optado por el recurso más viejo y más sucio del manual propagandístico: sacar a Hitler a pantalla para insinuar lo que no puede demostrar. 

Imagen de Mañaneros 360

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Luis Sordo
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La resaca de las autonómicas aragonesas del 8-F está dejando una estampa inquietante en la pantalla pública: cuando faltan argumentos, aparece el “Francomodín”. En plena negociación para formar gobierno, y con Vox disparado en las urnas, un segmento de la matinal de TVE ha terminado convertido —según denuncian usuarios en redes— en un montaje de alto voltaje simbólico: el rostro de Adolf Hitler junto al del líder autonómico de Vox, Alejandro Nolasco.

Porque sí: el partido de Santiago Abascal ha firmado en Aragón su mejor resultado histórico —14 escaños, casi el 18% del voto— y se ha instalado como llave imprescindible para que el PP pueda gobernar.

De “¿Quién es Nolasco?” al espantajo nazi

El lunes, TVE ya calentó el terreno con una pieza titulada literalmente “¿Quién es Alejandro Nolasco?”, enmarcándolo como “un perfil intelectual que ha escrito un libro sobre la División Azul” en Mañaneros 360.

Y este martes, con la resaca todavía fresca, la polémica ha escalado: varias cuentas en X y Facebook han difundido clips y capturas donde se ve una imagen de Adolf Hitler en gran tamaño junto al retrato de Alejandro Nolasco, mientras el programa abordaba su faceta de autor y su libro sobre la División Azul. RTVE no ha publicado, por ahora, una explicación oficial específica sobre ese recurso visual, pero el efecto político del “daño por asociación” es inmediato: para muchos espectadores, el mensaje entra por los ojos antes que por el oído.

Un libro histórico convertido en arma arrojadiza

El pretexto informativo era su obra Los últimos 50 de la División Azul, un volumen que —según la editorial— recopila testimonios de los últimos combatientes de aquella unidad.

Hasta aquí, un debate histórico (con todas sus aristas) podría abordarse con rigor. El problema llega cuando se sustituye el contexto por la insinuación: si el tema es la Segunda Guerra Mundial, el recurso fácil es sacar al dictador nazi a pantalla completa y dejar que el espectador complete el resto.

La “mano” de RTVE en mitad de la negociación

El contexto político explica por qué el asunto prende como gasolina. El Partido Popular ganó, pero no le basta: necesita a Vox. Y Vox ya ha puesto precio a su apoyo: quiere entrar en el Ejecutivo y exige “consejerías con estructura y con presupuesto”.

Con ese tablero, cualquier pieza televisiva con carga simbólica se interpreta como algo más que “televisión”: se lee como presión política, como intento de desacreditar al socio inevitable y, de paso, proteger el relato del Partido Socialista Obrero Español y de Pedro Sánchez tras el golpe en Aragón.

Un problema que RTVE arrastra por dentro

La polémica no estalla en el vacío. El propio Consejo de Informativos de TVE ya había cargado en las últimas semanas contra Mañaneros 360 por sesgo y prácticas poco compatibles con la neutralidad exigible a un medio público. Y el presidente de RTVE, José Pablo López, respondió en el Congreso cuestionando ese informe y defendiendo a los programas señalados.

¿Error, provocación o “línea editorial” encubierta?

La pregunta que queda en el aire es sencilla: ¿quién decide que, para hablar de un libro, haya que colocar a Hitler al lado del autor? Si era un “apoyo visual”, es una chapuza. Si era deliberado, es algo peor: propaganda por asociación, financiada con dinero público, justo cuando el PP de Jorge Azcón negocia con Vox y Alberto Núñez Feijóo intenta evitar que el pacto se convierta en un pulso nacional.

En cualquier caso, la imagen ya ha hecho su trabajo. Y en política mediática, cuando se acaba el argumento… siempre queda sacar a Franco o Hitler.

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