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La mentira de Javier Ruiz 'Javierito' salta por los aires: el audio con Villarejo que demuestra su colegueo
El presentador de Mañaneros 360 llamó "embustero" al excomisario y negó cualquier relación con él, pero una grabación revela confianza, trato directo y disposición a avisarle de futuras publicaciones

Javier Ruiz y el Comisario Villarejo
A Javier Ruiz le duró la versión exactamente hasta que apareció su propia voz. Este lunes, en pleno directo de Mañaneros, el presentador de TVE estalló cuando José Manuel Villarejo, a la salida de la Audiencia Nacional, deslizó que ambos habían sido “buenos amigos”. Ruiz, visiblemente alterado, reaccionó con una contundencia tan rotunda como arriesgada: negó cualquier vínculo con el excomisario, le llamó “embustero” ante la audiencia y rechazó de plano haber mantenido con él la conversación que Villarejo estaba relatando. Pero apenas unas horas después, esa defensa salta hecha añicos.
El audio conocido ahora desmonta de arriba abajo la versión sostenida por Ruiz en antena. Y lo hace de la forma más devastadora posible: con el propio periodista hablando con Villarejo en un tono de cercanía impropio de dos personas que apenas se han cruzado. No hay frialdad, no hay distancia, no hay rastro de ese supuesto contacto irrelevante que el presentador quiso vender en TVE. Lo que hay es confianza, familiaridad y una frase que compromete de lleno su credibilidad.
“No me das el coñazo, hablamos y si hay alguna novedad que vayamos a sacar, te aviso”.
La frase no necesita maquillaje. Se explica sola. Ruiz no trata a Villarejo como a un desconocido molesto, ni como a una fuente esporádica, ni mucho menos como a alguien ajeno a su radio de acción periodística. Le habla con naturalidad, le emplaza a seguir conversando y se ofrece incluso a mantenerle al tanto si surge alguna información que su programa vaya a publicar.
Después de escuchar el audio, la pregunta ya no es si Ruiz conocía a Villarejo. Eso ha quedado respondido. La cuestión de fondo es por qué mintió con tanta vehemencia cuando fue interpelado en directo.
De la bronca en Mañaneros al desmentido desmentido
Lo sucedido ayer en TVE cobra ahora otra dimensión. Hasta ese momento, podía parecer uno de tantos choques entre un periodista incómodo y un personaje con largo historial de cloacas, amenazas veladas y cuentas pendientes con medio país. Ruiz intentó situarse exactamente ahí: en el papel de víctima de una invención de Villarejo. Le cortó, le desacreditó y trató de cerrar el asunto por la vía rápida, presentándolo como una falsedad más del excomisario.
El problema para el conductor de Mañaneros es que el audio no deja espacio para la escapatoria.
Porque la conversación no suena a cruce casual. Suena a interlocutores que ya se conocen, que manejan códigos compartidos y que se hablan desde una comodidad evidente. La despedida lo remacha aún más. No hay un adiós seco, ni una fórmula de compromiso, ni el clásico “ya veremos”. Hay un horizonte inmediato de nuevos contactos: “Hablamos el lunes”.
Ese detalle liquida el intento de minimizar la relación.
Ferreras, la competencia y las risas con Villarejo
La grabación contiene además un pasaje especialmente revelador por lo que dice del clima de la charla. En un momento dado, Villarejo pregunta a Ruiz cómo consigue llevar el ritmo de su programa. Y el presentador responde soltándose por completo: “Porque tengo a Ferreras enfrente que es más hijo de puta que yo”.
La escena no es menor. No se trata solo del exabrupto. Lo significativo es el contexto en el que se produce: risas, complicidad y una conversación relajada en la que Ruiz se expresa sin filtros ante Villarejo. No habla como alguien a la defensiva. Habla como quien está cómodo.
La referencia a Antonio García Ferreras encaja, además, con una rivalidad conocida en el ecosistema televisivo y radiofónico de la izquierda mediática, marcada durante años por tensiones profesionales, competencia por la audiencia y guerras soterradas por la influencia política y editorial. En ese terreno, el comentario de Ruiz no aparece como una anécdota irrelevante, sino como otra prueba de que al otro lado del teléfono no había un extraño, sino un interlocutor ante el que se permitía bromear, desahogarse y mostrarse tal cual.
Villarejo dijo la verdad y Ruiz no
Ayer, cuando una periodista trasladó a Villarejo la negativa pública de Javier Ruiz, el excomisario tiró de ironía. Dijo que “Javierito” tenía muy mala memoria y recordó que estaba obsesionado con la competencia con Ferreras. Ruiz, desde plató, ni siquiera le dejó desarrollar del todo la idea: le interrumpió para negar tajantemente el relato y presentarlo como una mentira.
Hoy ese desmentido se vuelve contra él.
Porque si algo demuestra la grabación es que Villarejo no estaba improvisando ni fabulado sobre un periodista al azar. Sabía de qué hablaba. Recordaba el tono, el contexto y hasta el fondo de una relación que Ruiz quiso borrar en directo a base de indignación. Y ahora es esa indignación la que se vuelve sospechosa.
A veces, en televisión, el que más grita no es el que tiene razón, sino el que sabe que está a punto de ser desmentido.