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Un escatológico mote en redes destruye la nueva tele de Javier Ruiz y Sarah Santaolalla

Noviembre es el mes elegido para el arranque del canal de TDT que será la TelePedro privada. Pero la red ya ha rebautizado La Séptima con ingenio y sarcasmo: La Séptica

Una de las imágenes promocionales de La Séptima.

Una de las imágenes promocionales de La Séptima.La séptima

David Lozano
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El nuevo canal de televisión digital terrestre (TDT) que comenzará a emitir el 5 de noviembre bajo el nombre comercial de La Séptima ha sido rebautizado en las redes sociales, tal y como ha podido comprobar ESdiario, como “La Séptica”. El apodo, que alude de forma directa a una fosa séptica, se ha extendido con rapidez tras la confirmación de sus principales fichajes y de la composición de su equipo directivo.

José Javier Esparza Torres fue uno de los primeros en recoger el término: “No sé a quién se le ha ocurrido, pero la han bautizado ya como ‘La Séptica’. No se puede definir mejor”. El mensaje, acompañado de la imagen promocional del canal, se sumó a una oleada de publicaciones en las que usuarios de distinto perfil expresan su rechazo. Uno de los mensajes más compartidos invita a “levantar la mano si no se va a ver en la vida un segundo” de la nueva cadena. La reacción ha derivado en llamadas abiertas al boicot: no sintonizar el canal, no compartir sus contenidos y marcar públicamente cualquier intento de normalización.

La Séptima es el resultado de la licencia nacional de TDT adjudicada el pasado 26 de mayo por el Consejo de Ministros a la sociedad Servicios Integrados Entretenimiento Televisivo (SIETE). El proyecto está impulsado por José Miguel Contreras, fundador de La Sexta y antiguo directivo de Prisa, y cuenta con el respaldo de empresarios próximos al Gobierno de Pedro Sánchez, entre ellos Andrés Varela Entrecanales, Diego Prieto, Adolfo Utor y el argentino José Luis Manzano. La sede se ubicará en San Sebastián de los Reyes (Madrid) y la inversión inicial se estima en varias decenas de millones de euros.

Los fichajes confirmados refuerzan la percepción de que se trata de una estructura mediática alineada con el Ejecutivo. Javier Ruiz, hasta ahora presentador de Mañaneros 360 en TVE, asumirá la dirección editorial del canal. Sarah Santaolalla, tertuliana habitual de los programas de actualidad de la televisión pública, presentará un espacio propio. El humorista Quequé (Héctor de Miguel) se incorporará con un formato de sátira política. A ellos se suman otros nombres procedentes del entorno de Prisa, La Sexta y RTVE. ESdiario ha documentado, además, que Santaolalla mantendrá ingresos de la cadena pública pese a su marcha, un trato que ha sido interpretado como un privilegio vinculado a su papel dentro del equipo de opinión más afín al sanchismo.

Las redes ya han bautizado a La Séptima.

Las redes ya han bautizado a La Séptima.redes sociales

El propio Contreras ha defendido que La Séptima no será un “canal de Sánchez” y que aspirará a un periodismo “explicativo” y “sin polarización”. Sin embargo, la composición del accionariado, el perfil de los impulsores y la trayectoria de los rostros contratados han generado la lectura contraria en amplios sectores de las redes y de la opinión pública crítica. El canal se presenta como una televisión de actualidad en directo, con producción propia y orientada a un público urbano y joven, pero su nacimiento se interpreta como la creación de un nuevo brazo mediático privado al servicio del relato oficial.

El apodo “La Séptica” ha cristalizado esa percepción. No se trata solo de un juego de palabras: resume la idea de un espacio donde se acumulan los residuos del relato oficial y del que una parte significativa de la audiencia prefiere mantenerse alejada. El movimiento de rechazo ha pasado de la ironía a la organización informal de un boicot preventivo, antes incluso de que el canal emita su primer segundo.

La Séptima arrancará el 5 de noviembre, coincidiendo con la reordenación técnica de la TDT y la implantación del estándar DVB-T2. Para entonces, el debate sobre su independencia y su utilidad pública ya estará marcado por el nombre que le han puesto las rede

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