Carlos Herrera la lia tanto en los toros de Albacete que eclipsa a Morante
La estrella de COPE se convirtió por sorpresa en uno de los protagonistas de la tarde en Albacete cuando los tendidos de "La Chata" comenzaron a ovacionarle tras el triunfo del torero

Carlos Herrera, este sábado en la Plaza de Toros de Albacete, La Chata.
Carlos Herrera sabe perfectamente lo que significa enfrentarse cada mañana a miles de oyentes, pero probablemente no esperaba que este sábado fueran los tendidos de una plaza de toros los que se encargaran de ponerle en el centro de todas las miradas. El periodista se convirtió en protagonista inesperado de la Feria Taurina de Albacete cuando una parte importante del público de "La Chata" comenzó a vitorearle y a dedicarle una sonora ovación.
La escena se produjo en una de esas tardes en las que todo parecía reservado para el ruedo. Morante de la Puebla acababa de completar su vuelta al ruedo después de una faena que le permitió cortar dos orejas al cuarto toro de la tarde y abrir la Puerta Grande. La plaza estaba entregada al torero sevillano, pero, durante unos instantes, los protagonistas cambiaron de lugar.
Herrera se encontraba en el palco municipal, acompañado por el alcalde de Albacete, Manuel Serrano, por la presidenta del Parlamento de Andalucía, Ana Mestre y por su esposa, Pepa Gea. Su presencia no pasó desapercibida para los aficionados, que reconocieron rápidamente al comunicador y comenzaron a hacerle llegar desde los tendidos sus aplausos y muestras de cariño.
El momento tiene además un significado especial tratándose de Carlos Herrera. El comunicador de COPE es un reconocido aficionado a la tauromaquia y no es extraño verle acudir a algunas de las grandes citas del calendario taurino. Pero una cosa es disfrutar de una corrida desde un palco y otra muy diferente que, mientras el público todavía celebra la actuación de una de las grandes figuras del toreo, sea el periodista quien termine recibiendo una ovación desde los tendidos.
La imagen resulta especialmente llamativa porque la tarde ya había arrancado con todos los ingredientes para convertirse en una de las grandes jornadas de la Feria de Albacete. La plaza registró un lleno de "No hay billetes" y Morante volvió a demostrar por qué su nombre continúa provocando una expectación extraordinaria entre los aficionados. El sevillano recibió una ovación en su primer toro y, en el segundo, firmó una faena que terminó con las dos orejas y su salida por la Puerta Grande.
Pero el público también quiso tener su propio gesto con Herrera. Los vítores y los aplausos se sucedieron desde los tendidos mientras el periodista contemplaba la escena desde el palco. Una demostración espontánea de reconocimiento que convirtió al comunicador en uno de los protagonistas de una tarde en la que, paradójicamente, él no había ido a ocupar el ruedo.
La Feria Taurina de Albacete volvió así a dejar una de esas estampas que trascienden el resultado de una corrida. Porque en "La Chata" hubo toros, hubo triunfo de Morante, hubo Puerta Grande y hubo una plaza entregada. Pero también hubo un momento inesperado: el de todo un coso taurino poniendo sus ojos en Carlos Herrera y regalándole una ovación que el periodista difícilmente podía tener prevista cuando tomó asiento en el palco.
Una escena que refleja también la estrecha relación entre Herrera y el mundo taurino, pero que adquiere una dimensión especial cuando el reconocimiento no llega de un micrófono ni de una entrevista, sino directamente de los aficionados. Esta vez fue "La Chata" la que habló.