La Séptima se presenta este lunes en el Ritz con el dinero todavía como gran incógnita
José Miguel Contreras presenta este lunes en Madrid el nuevo canal nacional, que comenzará a emitir el 5 de noviembre con Javier Ruiz al frente y un ambicioso proyecto que aún está ajustando su estructura financiera

Javier Ruiz, director editorial de La Séptima
La Séptima quiere hacerse un hueco en el mando a distancia y este lunes dará otro paso para conseguirlo. José Miguel Contreras presentará la nueva televisión nacional en el Mandarin Oriental Ritz de Madrid, dentro del Foro Nueva Economía, a apenas mes y medio de que comiencen oficialmente sus emisiones el próximo 5 de noviembre.
Rostros ya tiene. Javier Ruiz ejercerá como director editorial y principal estrella de una parrilla en la que también aparecen Verónica Sanz, Luján Argüelles, Alba Carrillo, Sarah Santaolalla, Rocío Delgado, Marta Márquez o Héctor de Miguel. Contreras asegura que pretende reunir entre 40 y 50 nombres conocidos del mundo audiovisual y digital antes del estreno.
Pero montar una televisión cuesta bastante más que llenar una fotografía de presentadores.
El plan conocido inicialmente contemplaba unos 20 millones de euros de presupuesto, con alrededor de 10 millones desembolsados durante el primer año, mientras otras informaciones posteriores han elevado la inversión inicial hasta una horquilla de entre 20 y 25 millones. La producción técnica, por sí sola, tendría un coste de entre siete y ocho millones.
Y mientras Contreras ultima la parrilla, la estructura financiera todavía continúa ajustándose. Andrés Varela Entrecanales y el empresario argentino José Luis Manzano permanecen como los dos principales socios industriales del proyecto. Diego Prieto y Federico Cervera, previstos como socios financieros, han aplazado su entrada mientras termina de cerrarse el plan de negocio.
No significa que hayan abandonado La Séptima. La estructura accionarial se ha diseñado precisamente para poder modificarse según las necesidades de capital. Pero a menos de dos meses de empezar a emitir, el dinero continúa siendo una de las piezas que todavía deben encajar.
Las aspiraciones, desde luego, son grandes. El proyecto nació con el objetivo de alcanzar un 2% de audiencia durante su primer año y llegar al 4% a medio plazo, cifras que permitirían mirar directamente a Cuatro y La Sexta. Su previsión pasa además por facturar unos 40 millones en tres años y alcanzar el beneficio operativo en el cuarto ejercicio.
Contreras tampoco oculta el terreno que pretende ocupar. Define La Séptima como una televisión "progresista pero no partidista", volcada en actualidad, análisis, entretenimiento y directo, aunque inicialmente prescindirá del informativo tradicional.