El plan de Pedro Sánchez: anular las elecciones usando al rey Felipe y otra crisis con Marruecos
Juan Soto Ivars dejaba helados a los colaboradores y espectadores de Horizonte deslizando lo que podría estar en la mente del todavía presidente del Gobierno
Pedro Sánchez, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, este martes.
La convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre ha abierto una cuenta atrás de 54 días en la que pueden ocurrir muchas cosas. Pedro Sánchez ha disuelto las Cortes y ha fijado ya la fecha en la que los españoles deberán acudir a las urnas, pero en las últimas horas ha comenzado a circular una teoría que coloca en el centro de la ecuación un acontecimiento que todavía no se ha producido: la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla.
Juan Soto Ivars deslizó este lunes en Horizonte, el programa que presenta Iker Jiménez en Cuatro, una hipótesis que ha empezado a ganar recorrido en redes sociales entre algunos analistas políticos. El colaborador puso el foco en el próximo 13 de octubre, fecha en la que Felipe VI y Letizia tienen previsto desplazarse a Ceuta, para continuar al día siguiente su visita en Melilla, y planteó qué podría suceder si la respuesta de Marruecos desencadenara una situación extraordinaria.
"Ojo que el próximo 13 de octubre los Reyes Felipe y Letizia realizan una visita a Ceuta y Melilla", advirtió Soto Ivars durante el análisis del adelanto electoral. El colaborador recordó que desde Marruecos ya han surgido mensajes muy duros contra el desplazamiento y dejó en el aire la posibilidad de que una escalada con Rabat pudiera llevar al Gobierno a recurrir a un estado de alarma y, a partir de ahí, abrir un escenario completamente distinto para las elecciones del 29N.
La hipótesis, por tanto, sería la siguiente: Sánchez convoca las elecciones, pero antes de que llegue la cita con las urnas se produce una crisis grave en Ceuta o Melilla, o un episodio de especial tensión con Marruecos, que permite al Ejecutivo declarar un estado excepcional. En ese escenario, quienes alimentan esta teoría sostienen que podría existir una vía para frenar o alterar el calendario electoral.
La primera parte de la ecuación sí tiene elementos objetivos. Los Reyes viajarán a Ceuta el 13 de octubre y a Melilla el día 14, en la primera visita de Felipe VI a ambas ciudades desde su proclamación y la primera de un monarca español desde el viaje de Juan Carlos I y la Reina Sofía en 2007. Aquella visita provocó una grave crisis diplomática con Marruecos y Rabat llamó a consultas a su embajador en Madrid.
También es cierto que el viaje actual ha generado ya una fuerte reacción en determinados sectores marroquíes. El diario Le360, considerado próximo al entorno de Mohamed VI, calificó el desplazamiento de "provocación anunciada", mientras otros medios han reclamado una respuesta política de Rabat. Además, el activista marroquí Yahya Yahya llegó a difundir un mensaje amenazante contra el Rey por su visita. Eso sí: el Gobierno marroquí mantiene oficialmente silencio y no ha anunciado una respuesta.
Es precisamente aquí donde comienza la parte más especulativa de la teoría planteada en Horizonte. Porque declarar un estado de alarma no significa automáticamente suspender unas elecciones ya convocadas. El artículo 116 de la Constitución establece que no puede procederse a la disolución del Congreso mientras esté declarado uno de los estados de alarma, excepción o sitio. Pero las Cortes españolas ya han sido disueltas y las elecciones del 29N están convocadas.
La propia Constitución contempla que, una vez disuelto el Congreso, sus competencias en determinadas situaciones excepcionales pasan a la Diputación Permanente. Pero, claro, ya conocemos la sanchista composición de ese organismo,
Por eso, el verdadero interés de la advertencia de Soto Ivars no está en afirmar que Sánchez tenga preparado un mecanismo para suspender el 29N, algo que no está acreditado, sino en plantear qué ocurriría si antes de las elecciones se produjera una crisis de una magnitud extraordinaria.
Quedan más de siete semanas hasta las urnas. Y en ese periodo se cruzan dos acontecimientos especialmente sensibles: unas elecciones generales que Pedro Sánchez acaba de convocar y una visita de los Reyes a dos territorios cuya soberanía Marruecos sigue reivindicando.
Soto Ivars dejó así sobre la mesa una pregunta que ahora circula con fuerza en redes: ¿qué sucedería con las elecciones si la visita real provocara una crisis internacional de dimensiones extraordinarias?
La respuesta, jurídicamente, no es tan sencilla como "estado de alarma y se acabaron las elecciones". Pero precisamente por eso la hipótesis resulta combustible para el debate político. Porque entre el 13 de octubre y el 29 de noviembre existe un periodo suficientemente largo como para que cualquier crisis, diplomática, social o territorial, pueda alterar radicalmente el escenario diseñado este lunes por Pedro Sánchez.
España
Iustitia Europa lleva al Supremo el agujero del CERA: el Estado admite que debe revisar 168.896 expedientes
Patricia Rodríguez Corchado